La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía ha denunciado que Europa llega al Día Internacional de las Personas Refugiadas, que se conmemora cada 20 de junio, con una reforma migratoria que, a su juicio, supone un grave retroceso en derechos humanos.La entidad andaluza ha hecho público un manifiesto en el que carga contra la nueva Directiva de Retorno, aprobada por la Unión Europea en este mes de junio, y advierte de que su objetivo es “aumentar las deportaciones a costa de sacrificar garantías jurídicas, derechos humanos y obligaciones internacionales”.Algunas de las víctimas mortales del ataque de Hamás.- Apdha recuerda que más de 120 millones de personas viven actualmente lejos de sus hogares tras haber tenido que huir de guerras, persecuciones armadas, colapsos económicos o desastres climáticos. “De Gaza a Sudán, del Sahel a Ucrania, de Myanmar a Haití, millones de personas se ven obligadas a huir, porque quedarse significa morir”, sostiene la organización.En ese contexto, Pro Derechos Humanos considera que Europa “no solo no está a la altura de este desafío histórico, sino que ha decidido retroceder” en materia de derechos humanos. La organización acusa a las instituciones europeas de aprobar una norma que endurece las expulsiones en lugar de reforzar la protección internacional.“Más detención, más expulsión, más externalización y menos derechos”La Apdha califica el acuerdo alcanzado en junio de 2026 para reformar la Directiva de Retorno como “una vergüenza histórica”. Según la entidad, aunque el acuerdo se aplicará parcialmente de inmediato y plenamente en octubre de 2027, “sus efectos ya son visibles: más detención, más expulsión, más externalización y menos derechos”.Uno de los puntos más cuestionados por la organización es que el nuevo reglamento permite deportar a personas a terceros países con los que no tienen ningún vínculo, incluso cuando esos Estados no ofrezcan garantías de protección. Para Apdha, esto “abre la puerta a la expulsión hacia estados donde se corre riesgo real de tortura, persecución o muerte”.La entidad también alerta de que el acuerdo prevé la creación de centros de retorno en terceros países. A su juicio, esta medida significa que “Europa no solo externaliza sus fronteras, sino también sus responsabilidades legales y morales”. El manifiesto advierte además de que el nuevo reglamento establece la expulsión forzada como opción predeterminada y permite que la detención administrativa pueda prolongarse hasta 36 meses, incluyendo a menores y personas vulnerables.APDHA habla de una Europa “cerrada, temerosa y autoritaria”Pro Derechos Humanos denuncia que la norma limita el acceso a asistencia jurídica y facilita expulsiones exprés sin revisión judicial efectiva. Para la organización, esto supone replicar “prácticas similares a las del ICE (la policía migratoria de Donald Trump) en Estados Unidos”.La Apdha considera que este reglamento representa “el triunfo de quienes quieren una Europa cerrada, temerosa y autoritaria” y “la victoria de los discursos xenófobos”. La entidad sostiene que la Unión Europea no puede seguir aprobando leyes que contradigan la Convención de Ginebra, la Carta de Derechos Fundamentales y los principios que afirma defender.Una sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.- Por todo ello, la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía manifiesta su rechazo frontal al nuevo Reglamento de Retorno, “porque vulnera derechos fundamentales, normaliza la detención, facilita expulsiones sin garantías y consolida un modelo de gestión basado en el castigo y la deshumanización”.La organización andaluza se reafirma en su mensaje de fondo: “ninguna persona es ilegal, que migrar es un derecho humano y que la protección internacional no es una concesión, sino una obligación jurídica”. Y concluye con una idea central en su manifiesto: “defender a las personas refugiadas es defender la dignidad humana”.