La provincia de Córdoba esconde auténticas joyas gastronómicas más allá de la capital. En el norte de la provincia, en pleno corazón de Los Pedroches, se encuentra uno de esos restaurantes capaces de convertir una comida en una experiencia completa. Hablamos de Gafiq Gastronómico, un establecimiento situado en Belalcázar que ha conseguido hacerse un hueco entre los destinos culinarios más recomendables de la comarca. Su singularidad comienza por el propio edificio. El restaurante ocupa la antigua iglesia de San Antonio, un inmueble del siglo XVI que también fue hospital y lugar de encuentro para los vecinos del municipio. Hoy, siglos después, sus muros históricos acogen una propuesta gastronómica que combina tradición, producto local y creatividad. Este proyecto, liderado por el chef José Vígara, recibió en 2024 un Solete de la Guía Repsol, una distinción que reconoce aquellos establecimientos con encanto especial y una oferta gastronómica que merece la pena descubrir. La cocina de Gafiq parte de las raíces gastronómicas de Los Pedroches y de la tradición culinaria cordobesa. Muchas de las recetas que aparecen en su carta tienen su origen en los platos elaborados durante generaciones en los hogares de la comarca, aunque reinterpretados con una presentación más actual. Entre las propuestas más representativas destaca la popular torreznera , una contundente combinación de patatas fritas, chorizo y torreznos que se ha convertido en uno de los platos más reconocibles de la casa. También sobresalen elaboraciones como la mazamorra con pan de pueblo y aceitunas negras , las croquetas de choco y bacalao o el chupa chups de cochinillo asado acompañado de compota de membrillo. La apuesta por el producto de proximidad está muy presente en toda la carta. El jamón ibérico de Los Pedroches , las tablas de quesos de la comarca o los embutidos locales comparten protagonismo con recetas que combinan tradición y creatividad. En el apartado de pescados, Gafiq ofrece platos como los lomos de bacalao confitados sobre ajo cano de pastor , el atún encebollado con vino de pitarra o las popietas de lubina rellenas de verduras y salsa de puerros. Las carnes ocupan también un lugar destacado. Entre las especialidades figuran la carrillada de cerdo cocinada a baja temperatura , el rabo de vacuno estofado sin prisas, las manitas en salsa de la abuela Encarnación o la pierna de cordero al horno aromatizada con hierbas de monte. Además de su restaurante principal, Gafiq cuenta con una propuesta específica centrada en las brasas. La carta de la brasería incorpora verduras a la parrilla, pescados cocinados al fuego y cortes de carne que aprovechan el sabor característico del carbón y la leña. Entre sus platos destacan el pulpo braseado con refrito de ajos y pimentón , la lubina a la brasa, la presa ibérica , el codillo braseado al pimentón o el chuletón de vaca rubia gallega. Gafiq no se limita únicamente a la cocina. El espacio acoge habitualmente talleres, encuentros culturales, conferencias y actividades vinculadas al mundo gastronómico, reforzando la idea de que comer también puede ser una forma de conocer la historia y la identidad de un territorio. Por todo ello, este restaurante de Belalcázar se ha convertido en uno de los referentes gastronómicos del norte de Córdoba. Un lugar donde la historia del edificio, el producto local y la cocina de autor conviven bajo el mismo techo para deleite de todos.