El monumento a Mercedes Formica, en homenaje a esta jurista, historiadora y novelista gaditana, está situado en la escalinata de acceso al Centro de la Mujer de Cádiz. Fue erigido y ubicado en un primer momento en la plaza del Palillero, en la esquina exterior de esta institución. Su inauguración, el 2 de diciembre de 2014, puso el broche final a los actos celebrados con motivo del centenario de su nacimiento, organizados por el Ayuntamiento de Cádiz, presidido por D.ª Teófila Martínez; entre ellos, la exposición titulada “Un grito en el silencio: Mercedes Formica (1913-2002)”, que contó con la labor documental del investigador Miguel Soler Gallo. A la inauguración asistieron Natalia Figueroa, periodista y amiga, y Margarita de la Fuente, prima de la homenajeada.Imagen de Mercedes Formica-Corsi Hezode, años 30, tomada del folleto de la exposición “Un grito en el silencio: Mercedes Formica (1913-2002)”, Ayuntamiento de Cádiz.Mercedes Formica (Cádiz, 1913 - Málaga, 2002) fue una jurista y escritora clave para el feminismo español durante el franquismo. En su juventud militó en la Falange y dirigió el SEU femenino, pero la Guerra Civil la desencantó de la política; de hecho, protegió a intelectuales del bando opuesto y se centró en la abogacía, abriendo su propio bufete en Madrid. A pesar de un entorno hostil que más tarde silenciaría sus logros por su pasado falangista, su impacto legal fue histórico: impulsó la reforma de 66 artículos del Código Civil en 1958 (la "Re-Formica").Tras denunciar la violencia machista en el diario ABC, se entrevistó con Franco para cambiar leyes discriminatorias. Logró suprimir el "depósito de la mujer" (que recluía a las separadas en conventos o casas ajenas), creó el concepto de "domicilio conyugal" para proteger la vivienda familiar, amparó a los hijos de viudas vueltas a casar y sentó las bases para despenalizar el adulterio femenino. Como pionera cultural, introdujo el pensamiento de Simone de Beauvoir en España, defendió la plena capacitación laboral de la mujer, denunció el robo de bebés y visibilizó la opresión femenina en novelas como A instancia de parte. Su rechazo al modelo de mujer sumisa provocó su ruptura y expulsión de la Sección Femenina de Pilar Primo de Rivera.Busto de Mercedes Formica, vista angular derecha.Busto de Mercedes Formica, vista angular izquierda.La escultura, que contó con el patrocinio económico de Cemabasa, es obra de Presentación Navarro Fernández, quien en este retrato muestra lo característico de su obra: el uso de diferentes texturas en la superficie, en especial en el tratamiento del cabello y las vestimentas, con la finalidad de conseguir los efectos de claroscuro, así como la capacidad para captar la personalidad y la psicología del representado más allá de la apariencia física. Esta obra es un ejemplo de realismo expresivo que combina la fidelidad al modelo con la capacidad de transmitir emociones y capturar la esencia de la persona representada.Busto de Mercedes Formica, detalle, vista frontal.El busto, de cabeza, cuello y parte de torso, está realizado en bronce (mide 53 cm de alto por 28 cm de ancho y de fondo). La pátina es de un tono marrón oscuro y uniforme que realza los volúmenes y la definición de las formas. Se trata de un retrato conmemorativo. La textura de la superficie revela las huellas del modelado en arcilla originario, aportando un carácter orgánico y una sensación de vida a la pieza.Busto de Mercedes Formica, vista lateral izquierda.El tratamiento del cabello está meticulosamente trabajado con mechones ondulados y texturizados. La suavidad de la piel contrasta con la rugosidad del pelo y la ropa, creando un juego de contrastes visuales.Busto de Mercedes Formica, detalle rostro y cabello.El modelado de la ropa, un cuello alto drapeado sobriamente adornado con un prendedor de flores en la solapa derecha, se integra con el busto aportando dinamismo y naturalidad. Estos elementos no son casuales; reflejan el estilo personal de Formica y su elegancia, pero también su conexión con la naturaleza y la feminidad.Busto de Mercedes Formica, detalle torso, cuello y ropa.El busto se sitúa sobre un pedestal de placas de acero cortén soldadas, de planta irregular (de 130 cm de alto, 60 cm de ancho y 54 cm de fondo), formado por cuatro bloques prismáticos alargados, de distinta anchura. La textura oxidada y rugosa del pedestal contrasta con la pátina oscura y lisa del bronce, creando un diálogo visual entre los materiales.Busto de Mercedes Formica, vista lateral derecha.La autora se inspiró en diversas fotografías del personaje; la representa en plena madurez, por lo que la obra es un retrato fiel y expresivo de Formica. Su rostro transmite serenidad, determinación y una mirada profunda y reflexiva. Se han capturado sus rasgos distintivos, como la forma de los ojos, la nariz y la boca, con gran realismo y sensibilidad.Busto de Mercedes Formica, vista posterior.En el pedestal se encuentra una placa rectangular (29x20 cm) conmemorativa realizada en aluminio dorado en la que se ha grabado la inscripción (dejando las letras en color plateado): "Mercedes Formica Corsi (1913-2002) Abogada, escritora y defensora de los derechos de la mujer", proporcionando a la obra el contexto histórico y la información necesaria para comprender la importancia de la figura representada.Monumento a Mercedes Formica, placa conmemorativa.La obra fue retirada en 2015 de la vía pública por el equipo de gobierno dirigido por el alcalde D. José María González, con el argumento de protegerla del vandalismo. Cierto es que el monumento debía retirarse temporalmente en los momentos de grandes concentraciones (carnaval, semana santa, etc.), de ahí su pedestal móvil; sin embargo, en realidad, la razón era que identificaban a Mercedes Formica con el modelo de mujer del franquismo y con la Falange. Nada más lejos de la realidad: ella renegó de esa ideología en 1936 y dedicó toda su vida a la lucha por los derechos y la igualdad de la mujer.Monumento a Mercedes Formica, vista frontal.La figura de Formica ha sufrido vaivenes porque hay sectores de izquierda que la desprecian tildándola de fascista, mientras que sectores de la extrema derecha intentan apropiarse de su nombre para presentar una falsa cara amable del régimen franquista. Es una obra de gran valor histórico y artístico; la pieza rinde homenaje a una figura clave en la lucha por los derechos de las mujeres y perpetúa su legado para las generaciones futuras.