El caso Plus Ultra, la trama de Leire Díez y las sospechas sobre la cúpula de la Guardia Civil han copado este lunes la actualidad judicial que rodea al PSOE. Y es otro día más de sospechas sobre la corrupción.El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero ha pedido al juez Calama aplazar su comparecencia de este miércoles en la Audiencia Nacional, pero solo en lo referido a las joyas halladas en su despacho, tasadas en 1,3 millones de euros. La parte que sí mantiene es la declaración por tráfico de influencias y blanqueo de capitales ligada al rescate de 53 millones a Plus Ultra.políticaUn collar con esmeraldas de Zambia, rubíes y zafiros de Tailandia y una tasación de 1,3 millones: el juez abre pieza separada contra Zapatero Pablo Fdez. QuintanillaPrimero se le citó por Plus Ultra y, el viernes pasado, el instructor amplió la causa con nuevos delitos de contrabando y Hacienda por unas joyas "cuyo origen en estos momentos no está justificado". Su entorno alega que necesita tiempo para documentar de dónde salieron esas piezas —apuntan a herencias o viajes— y recuerda que, si procedieran de su etapa como presidente, los delitos estarían prescritos. Mientras tanto, la defensa prepara otra estrategia: impugnar la legalidad del volcado del móvil de Rodolfo Reyes, la prueba clave de la acusación por tráfico de influencias, que vinieron desde Estados Unidos. La razón es que al parecer se le clonó el dispositivo en frontera aeroportuaria, algo que la ley estadounidense recoge, pero no parece legal en el ordenamiento español. Es clave porque podría suponer el cierre de las investigaciones.El caso Leire... ¿solo un caso Cerdán?El informe de la UCO sobre el caso Leire Díez vuelve a poner a Santos Cerdán en el centro: dio "instrucciones verbales" para autorizar los viajes de Díez y decidió contratar al abogado Jacobo Teijelo, de cuya "supervisión y control" se encargaba. Los agentes han detectado dos facturas de Teijelo al PSOE por 53.000 euros que no figuran en la contabilidad del partido. Además, si bien no es ilegal, se apunta desde varias informaciones a un listado de periodistas afines para hacerles llegar a través de este abogado la postura 'oficialista' de ciertos temas sensibles, una campaña medática orquestada.políticaEl interventor general de la Junta sale en las 'libretas de Leire': "Será nuestros ojos en la SEPI" Pablo Fdez. QuintanillaPero hay otros elementos que apuntan más arriba y que reciben un tratamiento más prudente. El más llamativo: las iniciales "P.S." en las agendas de Díez, junto a anotaciones como "ser abogado del hermano de P.S." y "meter como acusación popular", en relación con la causa contra David Sánchez, hermano del presidente. No hay muchas dudas de que se refiere a Pedro Sánchez. El tercer informe traslada el foco a la propia Guardia Civil. Las sospechas recaen con fuerza sobre la directora general, Mercedes González, y el teniente general Manuel Llamas, a quienes la UCO vincula con tres "informaciones reservadas" abiertas en plazos muy cortos —diciembre de 2024, mayo y septiembre de 2025— mientras la trama de Díez maniobraba para favorecer ese tipo de expedientes internos.El dato más llamativo: Díez presumía de tener "control absoluto sobre la cúpula" de la Guardia Civil y de "despachar" con González. Pese a las advertencias previas, ambas siguieron en contacto, hasta el punto de activarse un borrado automático de mensajes cada 24 horas. Aun así, el informe subraya que Mercedes González no está imputada.En todos ellos, cuando la documentación apunta hacia arriba —el presidente, su hermano, la cúpula de la Guardia Civil—, los informes recogen el dato con cautela. No está claro, pero cada día es un goteo continuado que abre la pregunta sobre qué habría encargado directamente La Moncloa y qué era una 'subtrama' de Cerdán.