Las tres claves para que no haya atascos en los conciertos del estadio de la Cartuja

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Con la llegada del verano, Sevilla se convierte en parada obligatoria de artistas nacionales e internacionales. Además de Icónica Sevilla Santalucía Fest, la recuperación del Estadio de la Cartuja como sede de macroconciertos hace que la capital hispalense entre en cada vez más circuitos de giras. Desde que el Betis jugara su último partido el pasado 23 de mayo en su casa de acogida, ya han actuado Alejandro Sanz, Dani Martín y Manuel Carrasco, quien a todavía le quedan dos conciertos más como parte de su histórico ciclo de cuatro noches en el estadio sevillano el próximo fin de semana. Conciertos muy multitudinarios en los que el plan de movilidad ha implicado un prueba-error jornada a jornada. Claro está que el asistente al concierto no es el abonado bético, que sabe ya cómo llegar y evacuar la Cartuja, pero parece que la organización que se sigue en los días de partido es la única que asegura el desalojo de las hasta 65.000 personas que se volverán a reunir el próximo sábado para escuchar en directo al cantante de Isla Cristina. Prueba de ello fue el caos vivido en el concierto de Alejandro Sanz, el pasado 6 de junio. La ausencia de cortes policiales hizo que los vehículos pudieran acercarse hasta el final de la calle Américo Vespucio, tampoco hubo cortes ni en Carlos III ni en la avenida de los Descubrimientos. El pasado fin de semana, con tres conciertos consecutivos, se optó por seguir la hoja de ruta de los partidos de fútbol. No obstante, a diferencia de los días de Betis, el parque tecnológico permaneció abierto para aprovechar las plazas de aparcamiento lo que alivia considerablemente las aglomeraciones. También estuvieron habilitadas las bolsas de aparcamiento en la bancada de la Expo y junto al Parque del Alamillo. Una decisión que ha permitido que la circulación haya sido mucho más fluida que el día del concierto de Alejandro Sanz. Lo que sí se ha hecho evidente este fin de semana es que son muchas las personas que optan por no llevar el coche a los conciertos. Es entonces cuando se complica abandonar el estadio. Para este fin de semana las líneas de Tussam 2, C1 y C2, se reforzaron desde las 18.30 horas además de después del estadio; el viernes con tarifa ordinaria y sábado y domingo, de manera gratuita. Sin embargo, durante las tres jornadas las largas colas de fans a las salidas evidenciaban la necesidad de más autobuses. Cabe señalar que el Real Betis paga parte de ese refuerzo de lanzaderas que permite que al terminar los partidos sean varios los autocares esperando frente al estadio. Se echa de menos una mayor señalización de donde se encuentran estas paradas de autobuses, pues durante este fin de semana había quienes no sabían a donde tenían que dirigirse por desconocimiento. Aunque para cola la de los taxis, con decenas de personas esperando. Los VTC son para la vuelta una opción casi imposible, ya que la alta demanda hace que los precios suban hasta ser casi tres veces más caros que la tarifa normal. No han sido pocos los que se vieron obligados a peregrinar hasta el puente del Alamillo, el de la Barqueta o la pasarela de la Cartuja, para intentar probar suerte al otro lado del río. El club de Heliópolis cuenta con un convenio, al igual que con Tussam, para reforzar las plazas de las líneas C-1 y C-2 de Renfe. Un servicio de cercanías que, sin embargo, no está en funcionamiento en los conciertos y que aliviaría mucho las aglomeraciones de autobuses.