Tratado como un "juguete" y asfixiado durante un abuso sexual por sus padres de acogida: la madre biológica era una asesina

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Cinco días después de su nacimiento, los servicios sociales le retiraron la custodia a su madre y le pusieron al cuidado de padres de acogida. Preston Davey, de 13 meses, se encontraba en un proceso de adopción por un profesor y su pareja en Blackpool, Inglaterra. Sin embargo, el pasado 27 de julio de 2023, falleció asfixiado durante un abuso sexual.Ahora, un tribunal ha declarado culpable a Jamie Varley, el profesor de secundaria de 37 años, por el asesinato y abuso sexual del bebé. Su pareja, John McGowan-Fazakerley, de 32 años y gerente de ventas, también ha sido condenado por causar o permitir la muerte del menor y por su participación en la agresión.La Fiscalía ha calificado el caso como uno de los "más impactantes y horribles". Según el fiscal Peter Wright, el pequeño fue sometido a "una larga lista de malos tratos psicológicos y sexuales", llegando a ser tratado como un "juguete" durante los casi cuatro meses que vivió con ellos.El día del veredicto, Varley se desplomó y vomitó en el banquillo, mientras su pareja permanecía inmóvil. El jurado tardó más de 13 horas en tomar una decisión tras un juicio de siete semanas. Los hechos reconstruidos en este revelaron un patrón de abuso continuado. El bebé fue llevado al hospital en varias ocasiones antes de su muerte: por dificultades respiratorias, una erupción con hematomas y una fractura de codo atribuida a un trato brusco.El 27 de julio de 2023, Varley aseguró que el bebé se había ahogado accidentalmente en la bañera. Sin embargo, el cuerpo no estaba mojado y no había agua en los pulmones. La autopsia concluyó en una "obstrucción aguda de las vías respiratorias", además de más de 40 lesiones. Para la acusación, "los hechos del caso apuntan inequívocamente a la conclusión de que Preston fue víctima de abuso sexual y posteriormente asesinado"."Me voy al infierno"Horas antes del fallecimiento, el niño había sido fotografiado jugando en casa de la madre de Varley y estaba "en buen estado de salud y sin lesiones". Más tarde, sufrió dos veces una "aparente dificultad respiratoria", uno de ellos grabado por el propio acusado. Fue trasladado al hospital, donde Varley llegó gritando "me voy al infierno", pero el bebé murió apenas 50 minutos después.La investigación también reveló imágenes indecentes tomadas por Varley, algunas consideradas "trofeos", y la participación de ambos en una agresión días antes de la muerte. La Fiscalía sostuvo que la pareja del profesor era consciente del riesgo "evidente" y decidió ignorarlo.Durante el juicio, las defensas intentaron desacreditar las pruebas. El profesor alegó que todo fue un accidente relacionado con problemas médicos del bebé, mientras que su pareja negó haber estado presente o ser responsable. El jurado rechazó ambas versiones.La abuela del niño, Debbie Davey, manifestó alivio tras el veredicto: "Estoy feliz de que todo haya terminado". Aunque también denunció fallos graves en el sistema de protección infantil y pidió responsabilidades para los servicios sociales.Pasado criminalPero prácticamente desde su nacimiento, Preston ya había estado en manos de los servicios sociales. Era hijo de Sarah Davey, una mujer con un pasado criminal, ya que cuando tenía 14 años, participó en el asesinato de Lily Lilley, una anciana de 71 años, en un crimen descrito por un juez como "indescriptiblemente malvado", donde la víctima fue torturada antes de ser arrojada a un canal.Sarah Davey pasó años entrando y saliendo de prisión y, cuando el bebé nació en 2022, se encontraba de nuevo encarcelada. Por ese motivo, los servicios sociales retiraron la custodia a los pocos días. La abuela intentó hacerse cargo del niño, pero abandonó el proceso debido a una enfermedad.El juez Mark Turner aplazó la lectura de la sentencia contra Varley y McGowan-Fazakerley para el jueves.Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.