A las 8.48 de este miércoles, José Luis Rodríguez Zapatero cruzó la puerta de la Audiencia Nacional junto a su abogado, en lo que va a ser ya una estampa histórica para la política española.El dispositivo policial ha sido grande para evitar que una protesta o los periodistas abordaran al expresidente. Y es que es el primero que en España declara ante la Audiencia Nacional como investigado.La causa es el caso Plus Ultra, el presunto rescate irregular de 53 millones de euros a la aerolínea durante la pandemia, al que se suman delitos de fraude fiscal y contrabando por unas joyas tasadas en 1,3 millones de euros halladas en una caja fuerte de su despacho. El juez José Luis Calama le atribuye en total seis delitos. políticaLa directora de la Guardia Civil reconoce dos de las tres reuniones con Leire Díez pero dice que "jamás" colaboró Pablo Fdez. QuintanillaFuera, las acusaciones populares —Vox, Hazte Oír e Iustitia Europa— pidieron al PP que reclamara prisión provisional para Zapatero por riesgo de fuga. El presidente de Iustitia Europa lo resumió sin rodeos: España "no se puede volver a permitir tener un fugado más".Mientras Zapatero declaraba, el Congreso ardía. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, preguntó a Pedro Sánchez si el expresidente sigue contando con su apoyo, acusó al PSOE de seguir siempre el mismo patrón —negar, hablar de conspiración y atribuirlo todo a actuaciones individuales— y cerró con un golpe directo: "Usted no es un demócrata, señor Sánchez". Sánchez respondió enumerando los votos del PP en contra de pensiones, salario mínimo y reforma laboral.La ministra de Sanidad, Mónica García, volvió a mostrarse tibia con sus socios: "El reproche ético ya está hecho. Cualquier ciudadano progresista está escandalizado con lo que estamos conociendo", aunque pidió que Zapatero explique "de dónde salen esas joyas" con la presunción de inocencia por delante. La ministra de Ciencia, Diana Morant, optó por defender su "legado" y cuestionó el origen y el momento de aparición de las pruebas. El portavoz adjunto de Sumar, Alberto Ibáñez, señaló que lo más grave es que Zapatero explique si "funcionó de lobista con la agenda que hizo en La Moncloa" y el origen de las joyas.