Jorge Fernández lleva más de 20 años acompañando a las familias españolas a través de la pequeña pantalla. Desde 2006, lo hace con el popular programa 'La ruleta de la suerte' , pero también lo hemos podido ver presentar 'Esta casa era una ruina', 'Gran Hermano' o '¡Ahora caigo!', entre otros. Pero, antes de convertirse en uno de los rostros más reconocibles de la televisión, su vida estuvo marcada por el deporte, la docencia y una infancia que transcurrió en un rincón muy especial del País Vasco. Licenciado en Educación Física , Fernández llegó a ejercer como profesor tras completar sus estudios en Vitoria. También destacó en el baloncesto , hasta el punto de debutar en la Liga ACB con el Baskonia . Sin embargo, una grave lesión de rodilla puso fin prematuramente a su carrera deportiva y abrió el camino hacia una trayectoria profesional completamente diferente, que le llevaría primero a proclamarse Míster España en 1999 y después a convertirse en uno de los presentadores más queridos de España. Pese a su flagrante éxito, Jorge Fernández no olvida sus orígenes, de los que habla muy orgulloso siempre que tiene la oportunidad. Aunque nació en Alicante, su infancia y adolescencia se desarrolló en una localidad guipuzcoana de algo más de 21.000 habitantes que el comunicador sigue considerando su hogar. «Yo viví en un pueblo que se llama Mondragón , que está en la Guipúzcoa profunda, y allí viví toda mi vida hasta los 18 años, que me fui a Vitoria a estudiar INEF», relató el presentador en una entrevista concedida a finales de 2025 al canal de YouTube Tengo un plan. Allí disfrutó de «una infancia muy bonita» junto a su familia. Por eso regresa siempre que tiene tiempo libre. Mondragón no es un lugar cualquiera. Se encuentra rodeado por valles verdes y picos imponentes de los que Jorge Fernández disfruta habitualmente haciendo rutas en bici con sus seres queridos. Y las excavaciones de Lezetxiki y Labeko Koba han revelado restos humanos del Paleolítico, incluido el más antiguo hallado en el País Vasco. Con la Carta Puebla de 1260 , otorgada por Alfonso X el Sabio , la villa se consolidó como punto estratégico del Reino de Castilla. Y siglos después, su acero se convirtió en un referente internacional con una industria que impulsó su crecimiento urbano. En el siglo XX, Mondragón se transformó en un símbolo mundial del cooperativismo , gracias a la labor de José María Arizmendiarrieta y la creación de ULGOR, germen del actual Grupo Mondragón. Parte de esta historia puede apreciarse todavía en la actualidad en su casco histórico , cuyo trazado ovalado, antaño protegido por una muralla con cinco puertas, conserva palacios, templos y edificios señoriales que narran siglos de vida urbana. Entre sus joyas destacan la iglesia de San Juan Bautista, el ayuntamiento del siglo XVII, el convento de San Francisco y palacios como los de Okendo, Artazubiaga o Monterrón , este último con un parque histórico a sus espaldas. Declarado patrimonio cultural en 1997, el recinto invita a recorrer sus calles y descubrir la esencia medieval de la villa. Más allá de su imponente historia y la belleza de su naturaleza, Jorge Fernández reconoció que Mondragón «era un pueblo que estaba muy politizado ». «Nosotros hemos vivido siempre bajo ese yugo de la política, constantemente, en los años duros de ETA , los años 80», explicó. Él mismo llegó a presenciar dos explosiones en la zona donde vivía su familia, reveló en otra conversación con Susanna Griso en 'Dos días y una noche'. Escenas que entonces formaban parte de su vida y que solo con el tiempo comprendió en toda su dimensión. El presentador reconoció que, durante mucho tiempo, normalizó situaciones que más tarde observó desde otra perspectiva cuando abandonó la localidad para estudiar en Vitoria. «Había un montón de cosas que me empezaban a pesar», recordó. Ese cambio de entorno le permitió tomar distancia y reflexionar sobre la realidad que había vivido: «Cuando salí de Mondragón a los 18 años y me fui a Vitoria, que es una ciudad que no tiene nada que ver, ese oxígeno me vino muy bien. Cuando sales y te empiezas a dar cuenta, empiezas a pensar y ves otras cosas, dices 'ostras, aquí tenemos una movida gorda'». No obstante, el presentador aseguró que eso son cosas del pasado y que, «afortunadamente, todo eso ha cambiado , Mondragón ha cambiado mucho y todo se ha quedado bastante mejor».