Los trastornos en el proceso de resignificación del valle Cuelgamuros, antes conocido como Valle de los Caídos, se le acumulan al Gobierno. Después de la vandalización de la maquinaria para realizar las catas en el terreno, ahora son los tribunales quienes se han interpuesto cuando, casi cuatro años después de aprobarse la ley de memoria democrática en el Congreso, parecía despegar la medida para transformar el monumento franquista en un espacio de memoria democrática.Seguir leyendo....