Hoy por hoy no hay nadie que haya visto Toy Story, la original de 1995, y no coincida en que es una de esas películas encantadoras que te marcan de por vida. No ya solo por el hito de ser el primer largo comercial realizado completamente mediante CGI, sino por su mensaje y sobre todo sus entrañables protagonistas.Unos Woody y Buzz Lightyear que han sobrevivido hasta nuestros días gracias a las diferentes secuelas, cortometrajes y especiales pero que podrían haber sido sumamente diferentes a cómo los conocemos, como demuestran estas pruebas de animación y concepto realizadas entre 1991 y 1993 por parte de Pixar. Y cuando decimos diferentes, nos referimos a muy diferentes.Esos no son mi Woody ni mi BuzzEn las primeras versiones del proyecto, Woody no era el entrañable sheriff vaquero que acabaría conquistando al público. De hecho, ni siquiera era exactamente un muñeco de cuerda. Su diseño original estaba basado en un muñeco de ventrílocuo de madera, con una mandíbula articulada, rasgos más afilados y una apariencia que hoy muchos, me incluyo, calificarían directamente de inquietante. Pero el aspecto no era el único problema. Su personalidad también estaba muy lejos de la versión definitiva. Woody ejercía como una especie de líder autoritario entre los juguetes de Andy, manipulador, egoísta y extremadamente celoso. La llegada de Buzz no despertaba en él una rivalidad comprensible, sino una actitud abiertamente hostil que lo convertía prácticamente en el villano de la historia.Casi acaba con todoLa situación llegó a tal extremo que una famosa prueba interna de 1993, conocida entre los aficionados como el Black Friday Reel, provocó auténtico pánico dentro de Pixar y Disney. El material mostraba una versión tan desagradable del personaje que el proyecto estuvo cerca de descarrilar por completo. La producción fue detenida temporalmente y el guion se reescribió casi desde cero.Buzz tampoco se parecía demasiado al héroe espacial que acabaríamos conociendo. En aquellas primeras pruebas era mucho más pequeño que Woody y vestía un traje predominantemente rojo. Su diseño evolucionó considerablemente durante el desarrollo, al igual que su propio nombre, ya que en algunos conceptos tempranos era conocido como Lunar Larry.Estos experimentos procedían de las primeras etapas de una idea que había nacido a partir del exitoso cortometraje Tin Toy. Por entonces, Pixar todavía buscaba la fórmula adecuada para su primer largometraje y probaba todo tipo de enfoques, algunos bastante más oscuros de lo que cabría esperar en una película familiar.