Si Jonas Vingegaard estaba mirando este domingo por la tele el desarrollo de la última etapa del viejo Dauphiné antes de partir a Tignes concentrado y pendiente del codo de Wout van Aert, seguro que se llevó un alivio al pensar que Isaac del Toro acudirá al Tour como gregario de Tadej Pogacar y que deberá sacrificar la bici por el fenómeno esloveno. De lo contrario, el danés vería aumentado por dos el número de rivales a los que intentar (al menos intentar) batir en el Tour, que empieza en Barcelona el 4 de julio, a la vuelta de la esquina.Seguir leyendo....