Con la expansión de la inteligencia artificial generativa, se ha instalado un temor entre las autoridades y las fuerzas de seguridad ante la posibilidad de que los delitos se multipliquen, como ya está sucediendo, debido a las facilidades que esta tecnología ofrece a los ciberdelincuentes. Pero la preocupación no se queda ahí: la gran amenaza para la justicia es la documentación falsa que se puede crear con estos sistemas para respaldar denuncias y procesos judiciales.Lo que pocos esperaban es que este escenario se diera a la inversa, pero los indicios en el Reino Unido apuntan exactamente a eso. Concretamente en el condado de Derbyshire, donde la policía local ha abierto una investigación contra uno de sus agentes por, supuestamente, generar pruebas falsas mediante IA en varios casos para justificar su resolución.Que las fuerzas del orden adopten este tipo de tecnologías no es algo nuevo. De hecho, hace meses que se utilizan modelos como ChatGPT para optimizar tareas o recrear retratos robot de sospechosos. Sin embargo, lejos de emplearse para agilizar una investigación, las sospechas en este caso apuntan a un uso fraudulento que ha dejado al agente suspendido de empleo y sueldo mientras sus propios compañeros de comisaría recaban información para esclarecer lo sucedido.Uso de herramientas de IA para falsificar pruebasHa sido la cadena británica BBC la que ha destapado el caso. Según la investigación, la propia jefatura de Derbyshire acusa al agente de "crear material probatorio en varios casos" con la ayuda de sistemas generativos. El Ministerio del Interior británico difícilmente habría podido imaginar un peor estreno para "PoliceAI", su centro nacional destinado al uso responsable de la tecnología en las comisarías y con el que pretende, precisamente, guiar a los agentes en el empleo ético de estos nuevos recursos.Precisamente, este nuevo organismo nace para atajar malas praxis que ya han salido a la luz, como el hecho de que varios agentes hayan prestado declaración en juicios con testimonios plagados de incongruencias y errores tras haber preparado sus intervenciones con modelos algorítmicos.Ante esta preocupante tendencia, el director del centro, Alex Murray, ha reconocido que han tenido que echar el freno de mano temporalmente hasta que el sistema esté perfeccionado: "Les hemos dicho a algunas fuerzas policiales: ‘No pueden hacer eso, porque no hemos pasado por todos los controles y equilibrios’. Necesitamos ir un poco más despacio”.¿Está la IA preparada para su uso en procesos policiales? ¿Y los agentes?Ambas cuestiones hacen aflorar un escenario complejo en cuanto a la incorporación de la inteligencia artificial en el entorno policial. Por un lado, se pone en entredicho la propia fiabilidad de estos sistemas, una incógnita sobre la que no se disipan las dudas, sino que cada nuevo escándalo parece agravarlas. Por otro, se abre el debate sobre la integridad ética de cada agente para emplear estas herramientas exclusivamente de cara al fin con el que fueron concebidas.Para la policía de Derbyshire la prioridad ahora pasa por auditar y revisar todos los expedientes del agente investigado. Las pesquisas deberán esclarecer si existió un afán de servirse de estos nuevos sistemas para cerrar investigaciones sin una base probatoria real, con el peligro que eso supone a la hora de comprometer las libertades fundamentales de los ciudadanos.