Su historia comenzó en un laboratorio en 1994, pero no nació hasta más de 30 años después. El caso del llamado “bebé más viejo del mundo” obliga a mirar de frente los límites de la criopreservación

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El nacimiento establece un nuevo récord por el tiempo transcurrido desde la congelación del embrión y reactiva el debate sobre la propiedad, la adopción y el destino de estas muestras biológicas.