La producción española de cerveza, segunda gran elaboradora europea solo por detrás de Alemania, puede verse comprometida por el impacto del cambio climático, que lleva ya un tiempo malogrando las producciones de cebada, sobre todo en el litoral mediterráneo. Dado que los golpes de calor y el brotado prematuro provocado por las lluvias antes de la cosecha afectan directamente a la calidad de esta materia prima, clave para la elaboración de esta bebida, la maltería Moravia, perteneciente a la cervecera Damm; la empresa Semillas Batlle; la firma de servicios agrícolas Cupasa, y la fundación Centro de Investigación en Agrotecnología-Agrotecnio, vinculada a la Universitat de Lleida, han puesto en marcha un proyecto para analizar el comportamiento del cereal y determinar su variabilidad genética ante condiciones climáticas extremas. El proyecto, bautizado con el nombre de ResOrMa, aspira a identificar una a una las variedades actuales de cebada según su nivel de tolerancia y estudiar los mecanismos fisiológicos que explican la pérdida de calidad y productividad.Seguir leyendo....