¿Se ha acabado la amenaza de la sequía en España? Los embalses afrontan el inminente inicio del verano climatológico con cifras inéditas tras meses de lluvias intensas.La reserva hídrica nacional se sitúa ya en el 83,9% de su capacidad totalEspaña empezará el inminente verano climatológico con una imagen radicalmente distinta a la de los últimos años. Tras un invierno húmedo, el deshielo y unas lluvias especialmente intensas durante las primeras semanas de mayo, la reserva hídrica nacional se sitúa ya en el 83,9% de su capacidad total, uno de los mejores registros de la última década y muy lejos de la situación crítica que vivían numerosas cuencas hace apenas un año.Según los últimos datos del Ministerio para la Transición Ecológica, los embalses españoles almacenan actualmente 47.010 hectómetros cúbicos de agua, lo que supone casi 13.000 hm³ más que en las mismas fechas de 2025. Además, el volumen actual supera ampliamente la media de los últimos diez años, consolidando una recuperación hidrológica prácticamente generalizada en todo el país.Embalses llenos a las puertas del verano climatológicoEl impulso definitivo ha llegado durante este mes de mayo. Las precipitaciones han sido abundantes en gran parte de la península y han permitido mantener la tendencia positiva iniciada durante el invierno. Algunas zonas registraron acumulados especialmente destacados, como Navacerrada, en Madrid, donde se superaron los 60 litros por metro cuadrado en apenas unos días. La reserva hídrica española se encuentra al 83,9 % de su capacidadLos embalses almacenan actualmente 47.010 hm³» Aumentando durante este período en el 0,2 % de la capacidad total actualMás info: https://t.co/iBpsZBBdih pic.twitter.com/dOo20r5RNT— Transición Ecológica y Reto Demográfico (@mitecogob) May 12, 2026Aunque el incremento semanal ha sido relativamente moderado,116 hectómetros cúbicos adicionales, el contexto marca la verdadera relevancia del dato. España deja atrás, al menos temporalmente, una de las etapas de mayor estrés hídrico recientes, con embalses que durante 2023 y parte de 2024 llegaron a situarse en niveles preocupantes.La mejora resulta especialmente visible en territorios tradicionalmente afectados por la sequía estructural. Cuencas como Guadalquivir, Guadiana, Guadalete-Barbate o la Mediterránea Andaluza presentan ahora porcentajes cercanos o superiores al 80%, algo prácticamente impensable hace solo unos meses.Reserva hídrica al 90% de su capacidad o más en el norte y CataluñaLas cuencas internas del País Vasco encabezan actualmente el almacenamiento nacional con un 95,2% de capacidad, seguidas por las cuencas internas de Cataluña, que alcanzan el 92,2%. También destacan el Ebro, el Duero y el Guadalquivir, todos ellos claramente por encima del 87%.El sistema del Ebro ha sido uno de los grandes protagonistas de esta recuperaciónLos datos muestran además una recuperación bastante homogénea entre comunidades autónomas. Cataluña, que durante 2024 protagonizó imágenes de embalses prácticamente vacíos y restricciones severas, vive ahora un escenario completamente distinto gracias a la sucesión de borrascas de los últimos meses.El sistema del Ebro ha sido uno de los grandes protagonistas de esta recuperación. Esta cuenca ha experimentado importantes aumentos gracias a las lluvias persistentes y al deshielo en áreas montañosas del norte peninsular.Situación óptima también en las cuencas más deficitarias del suresteEsta mejoría espectacular también ha llegado a las cuencas que suelen ser más deficitarias. La reserva hídrica del Segura y la del Júcar se sitúan al 59,5% y del 68,3%, respectivamente. Este porcentaje puede parece algo bajo a simple vista, pero hay que recordar cuál es la realidad climática de estas regiones, y si los comparamos con otros años por estas fechas, podemos observar que son niveles muy positivos para estar a las puertas del verano.Artículo relacionadoGOTA, el proyecto que integrará información meteorológica e hidrológica a tiempo real en España a partir del 30 de junioLa del sureste es una de las regiones naturales más expuestas al estrés hídrico debido a las altas temperaturas, la elevada presión agrícola y la escasez estructural de precipitaciones en el sureste peninsular. Aunque los expertos advierten que la combinación de la llegada del calor intenso y el mayor consumo durante el verano podrían provocar importantes descensos del agua embalsada estas cuencas, la situación no es comparable con otros ejercicios. Por otra parte, los embalses de Canarias muestran un estado espectacular tras Therese.Un alivio para agricultura, energía y ecosistemasLa recuperación de los embalses tiene consecuencias directas sobre múltiples sectores estratégicos. La agricultura dispone ahora de mayores garantías de riego tras varios años marcados por restricciones y pérdidas de producción en algunas zonas. También mejora el escenario para la generación hidroeléctrica y para el abastecimiento urbano en comunidades que llegaron a activar planes de emergencia.El aumento del agua embalsada favorece la recuperación de ecosistemas acuáticos muy castigados durante los últimos añosAdemás, el aumento del agua embalsada favorece la recuperación de ecosistemas acuáticos muy castigados durante los últimos años. Humedales, ríos y acuíferos comienzan lentamente a estabilizarse tras un prolongado periodo de sequía y temperaturas extremas vinculadas al cambio climático.