El precio de la vivienda no ha hecho más que dispararse durante la última década en España, especialmente en las grandes ciudades. Comprar un piso se ha convertido en una misión prácticamente imposible para muchos jóvenes que, por mucho que ahorren o incluso inviertan, sienten que los precios siempre avanzan más rápido que ellos. Pero, ¿ha llegado ya la crisis inmobiliaria a su peor momento o todavía puede empeorar? Sobre este tema ha hablado recientemente Marian Muro, directora general de Turismo de la Generalitat entre 2011 y 2016 y actualmente consultora del sector. En una entrevista reciente en el podcast WorldCast, ha dado su opinión sobre múltiples aspectos relacionados con la vivienda y, en un momento dado, responde a si la crisis del sector ha alcanzado ya su punto más crítico. «Yo creo que no hemos tocado fondo», asegura al inicio de su intervención. Según piensa, el problema todavía está lejos de resolverse y cree que la situación seguirá empeorando si no se toman medidas profundas y coordinadas. Tal y como explica, la población continúa creciendo, cada vez se crean más hogares y, sin embargo, no se construye suficiente vivienda para absorber esa demanda. La consultora insiste en que la única forma de revertir la situación pasa por alcanzar un gran acuerdo político a largo plazo que deje de lado intereses partidistas. En su opinión, el debate sobre la vivienda se ha llenado de «protagonismos» y de «eslóganes de medidas que luego no conducen a nada». Por eso, reclama «un pacto de Estado a 30 años» que permita afrontar el problema con una estrategia estable y duradera. «La administración tiene que estar al servicio de las personas, no las personas al servicio de la administración», afirma. Además, sostiene que quienes gestionan el problema deberían hacer «un ejercicio de humildad» y reconocer que las medidas adoptadas hasta ahora no están funcionando. En relación con el origen del problema, Muro considera que el diagnóstico es mucho más sencillo de lo que a veces se intenta plantear. Según explica, se trata fundamentalmente de una cuestión de oferta y demanda. «En este país se ha incrementado en tres millones de habitantes desde 2008» y, mientras tanto, no se ha producido suficiente vivienda nueva ni tampoco vivienda social, señala. De hecho, recuerda que España apenas cuenta con un 2,5% de vivienda social frente al 9% de media europea.