Nunca mostró síntomas, pero la cuarentena de Mary Mallon duró mucho más que los 42 días que deben permanecer los pasajeros españoles del crucero MV Hondius por el brote de hantavirus. Desde 1907 y hasta su fallecimiento a los 68 años, esta cocinera irlandesa vivió confinada en un hospital de Nueva York por una enfermedad que, sin embargo, no le causó la muerte. Abandonó su reclusión en 1910, pero de nuevo en 1915 las autoridades sanitarias ordenaron su aislamiento por ser un peligro para la salud de cuantos la rodeaban. 'Typhoid Mary' ('María Tifoidea'), como la bautizó la prensa estadounidense de principios de siglo, era portadora asintomática de la Salmonella Typhi y se cree que infectó hasta a 57 personas... Ver Más