Un día después de la delirante rueda de prensa de Florentino Pérez para anunciar que convoca elecciones al Real Madrid , ofrece una segunda toma en La Sexta. Entrevistado por Josep Pedrerol, el presidente blanco se expresa en los mismos términos, sin la dureza expresa que había expuesto, repetitivo en el mensaje, ofuscado otra vez en la retórica, sin mucha novedad más allá de un duelo en la distancia con Enrique Riquelme, el empresario que opta a la presidencia y que ha pedido más tiempo para prepararse. Pérez se lo niega. «El que quiera presentarse, tiene 10 días; yo tampoco tuve tiempo la primera vez que me presenté». En la televisión no llega ser el Florentino del día anterior, el de sobremesa de restaurante que alza la voz, critica a la mayoría, interpela con tacos y groserías y deja tintes rancios y machistas en sus alusiones a las mujeres que intervienen. Está más sereno, aunque sigue enfadado, según dice. «Estoy un poco sorprendido con la situación. Ha habido críticas de los medios que no se corresponden con la realidad. Yo sólo he recibido mensajes de felicitación por lo de ayer», sonríe en el saludo. ¿Ha leído el ABC?, le pregunta el entrevistador. «No -responde el presidente blanco-. La última vez que lo leí fue ayer cuando, antes de entrar a la rueda de prensa, leí un mensaje en el que decían que estaba cansado». ¿Por qué le molesta que dijeran que estaba cansado?, le inquieren. «Si yo estoy cansado, es de trabajar -comenta Pérez-. Pero lo que quieren transmitir es que estoy agotado, que tengo enfermedades, han llegado a decir que tengo cáncer (este periódico insiste en que nunca informó que Florentino Pérez tuviera cáncer o ninguna otra enfermedad). Y es muy difícil convivir con esos bulos y con esos medios que están diciendo eso». A partir de ese momento, el empresario madrileño dio rienda a su discurso del día anterior, centrado en la necesidad de señalar a los periodistas que, según él, hacen daño al Madrid. Volvió a hablar de «confabulación» como si fuera sencilla la unidad de acción entre grupos editoriales que compiten entre sí. «Pues claro que hay una campaña orquestada -comenta-. Yo heredé este club cuando había un periodista que no quiero decir su nombre. Yo no hablo con los periodistas porque, en primer lugar, estoy muy ocupado. Tengo una empresa muy grande. No hago entrevistas porque creo que no es bueno hacer entrevistas. Y hace falta señalar a los periodistas. Yo aguanto todo, pero es muy difícil vivir en este ambiente de hostilidad. Y dije: se acabó». Convocadas las elecciones al Madrid, puede haber duelo porque Enrique Riquelme ya ha dado el paso. Envió una carta al club pidiendo más tiempo para participar en el proceso electoral, tiene diez días para formalizar el aval que le otorgue la condición de candidato. «Que se presente el que quiera. Yo no conozco a ese señor (Enrique Riquelme). Yo no pedí más tiempo para conseguir los avales. Yo quiero que se presente quien quiera, pero el club el de los socios, solo de los socios». Florentino Pérez añadió: «Yo me presenté en el año 2000 para defender a los socios. Y les sigo defendiendo. Ayer visteis a un Florentino enfadado con los medios de comunicación. Fueron a que dimita». El inevitable paso por el caso Negreira no dejó novedades, más de lo mismo. Sí aportó detalles sobre la vertiente deportiva, que había esquivado en la rueda de prensa del martes. «¿El origen de la mala campaña? Fue el Mundial de clubes del verano, no hicimos pretemporada, arrastramos problemas físicos desde entonces y hemos tenido 28 lesiones».