Hace 24 horas, Enrique Riquelme era el fundador y el presidente ejecutivo del Grupo Cox, una empresa que se dedica al mundo de la energía. Hoy lo sigue siendo, pero su fama no ha explotado por su trabajo, sino por la rueda de prensa de Florentino del martes en la que además de atacar a la prensa y, en especial, a ABC , convocó elecciones: «Por el enorme respeto que merece su figura, me permito escribirle estas líneas desde México, donde me encuentro por motivos profesionales y donde he conocido la posibilidad de una convocatoria inminente y veloz a la presidencia del club. Entiendo perfectamente que cualquier decisión que adopte estará guiada por su amor al Real Madrid y por su deseo de proteger la institución. Precisamente por la trascendencia histórica del momento que vive nuestro club, creo humildemente que el madridismo merece tiempo, serenidad y reflexión». Riquelme, socio número 43.858, ha hecho pública una carta que ha enviado el club y los dos diarios deportivos madrileños en la que le solicita al presidente blanco unos plazos más sensatos: «Nuestro Club, tras casi veinte años sin un proceso electoral participativo donde se convoca a los socios a construir juntos el Real Madrid, mantiene unos plazos reglados que no se corresponden con el fomento de la participación y escucha que requieren las democracias modernas. Los socios, repartidos por toda España y en el extranjero, merecen tiempo y sosiego para debatir con calma el futuro del Real Madrid». Riquelme elogia el legado de Pérez -«bajo su liderazgo, el Real Madrid no sólo ha conquistado títulos inolvidables y dominado el fútbol mundial, sino que ha reforzado su independencia, su prestigio institucional y su posición como la entidad deportiva más admirada del mundo»-, pero entiende que no puede haber de repente elecciones en solo diez días: «Por todo ello y desde el máximo respeto, me gustaría trasladarle nuestra plena disposición para dialogar conjuntamente en los próximos días y acordar un proceso más amplio que permita y fomente la participación real de los socios y madridistas en su futuro. Un proceso acordado para esta convocatoria que permita asegurar otros veinte años de estabilidad, liderazgo y grandeza para el Real Madrid y evitemos llevar al madridismo a un tiempo de ruptura, polarización y tensión interna». Riquelme aclara, por los posibles mensajes que pueda recibir en contra de su propuesta, que cumple todos los requisitos económicos y de antigüedad para presentar una candidatura y deja un nuevo mensaje final en el que insiste en el argumentario de su misiva: «Las instituciones verdaderamente eternas son aquellas que saben unir experiencia y renovación, pasado y futuro, legado y continuidad. Y pocas instituciones en el mundo tienen una responsabilidad histórica tan grande como el Real Madrid. Sea cual sea su decisión, su presidencia ya pertenece para siempre a la historia más grande del fútbol y garantizar la unidad del madridismo en un proceso participativo, sosegado y transparente, sería el mejor legado para el futuro del Real Madrid».