Con la última misión a la Luna, Artemis II, muchos creían que íbamos a ver a los astronautas andando sobre la superficie lunar. Una proeza que, sin duda, no se consigue con un único lanzamiento. Antes se realizan pruebas, misiones sin tripulación, vuelos alrededor del satélite y muchos entrenamientos y ajustes técnicos. En definitiva, una planificación por fases para construir un camino sostenible y seguro que pueda permitir alcanzar objetivos más ambiciosos, como instalar una base desde la que viajar a Marte.Seguir leyendo....