Hubo un tiempo en que secuenciar un genoma completo exigía años de trabajo, equipos enormes y presupuestos millonarios. Hoy puede hacerse en unas pocas horas. Ese salto tecnológico tiene nombre y apellidos, y este miércoles ha recibido uno de los reconocimientos más prestigiosos de la ciencia en español.Los químicos británicos David Klenerman y Shankar Balasubramanian y el biofísico francés Pascal Mayer han sido galardonados con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2026 por su papel pionero en el desarrollo de las tecnologías de secuenciación de ADN de nueva generación.Su aportación permitió leer millones de fragmentos genéticos al mismo tiempo, multiplicando de forma casi inimaginable la capacidad para analizar información biológica. Lo que antes era lento, artesanal y prohibitivamente caro pasó a convertirse en una herramienta habitual en laboratorios y hospitales de todo el mundo.Una revolución silenciosaEl impacto de su trabajo transformó por completo la investigación biomédica. La secuenciación masiva abrió la puerta a una medicina mucho más precisa, capaz de detectar mutaciones relacionadas con enfermedades raras, estudiar distintos tipos de cáncer con mayor detalle o adaptar tratamientos al perfil genético de cada paciente.También resultó decisiva para rastrear virus y variantes, algo que se hizo especialmente visible durante la pandemia. Un descubrimiento silencioso para el gran público, pero determinante para entender cómo funciona la vida y cómo combatir algunas de las enfermedades más complejas.#ÚLTIMAHORA: David Klenerman, Shankar Balasubramanian y Pascal Mayer han sido galardonados con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2026. pic.twitter.com/uNhTuNvmOl— Fundación Princesa de Asturias (@fpa) May 13, 2026El jurado del premio ha destacado que las aportaciones de los tres científicos no supusieron únicamente un avance técnico, sino que cambiaron la escala de la investigación genética. Gracias a su trabajo, el coste de secuenciar ADN cayó de forma drástica y el acceso a estas tecnologías dejó de estar reservado a unos pocos grandes centros especializados.Detrás de dos décadas de genómicaLa tecnología que ayudaron a desarrollar está detrás de buena parte de la revolución genómica de las últimas dos décadas, desde los grandes proyectos internacionales de investigación hasta muchas pruebas diagnósticas que hoy forman parte de la práctica clínica habitual.El Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica reconoce cada año la labor de personas o instituciones cuya investigación contribuya de forma relevante al progreso de la humanidad. Con este galardón, la Fundación Princesa de Asturias distingue una innovación que transformó para siempre la biología molecular y la medicina contemporánea.