La policía de Kioto arrestó a un hombre de 27 años acusado de enviar cartas con amenazas de bomba a la sede de Nintendo; no se encontraron explosivos en las instalaciones.Un hombre de 27 años ha sido detenido en Japón acusado de amenazar con hacer estallar la sede de Nintendo en Kioto. Según la información publicada por KTV News y recogida por Automaton, el sospechoso procede de Hekinan, en la prefectura de Aichi, y fue arrestado el 12 de mayo por un presunto delito de obstrucción de negocio tras enviar varios sobres a las oficinas centrales de la compañía.Las cartas contenían mensajes amenazantes dirigidos a Nintendo, entre ellos frases como "voy a haceros saltar por los aires" y "mis planes no pueden ser frustrados", además de una supuesta afirmación de que ya había colocado varios explosivos en las instalaciones. Nintendo avisó a la policía el 16 de marzo y los agentes registraron la zona, aunque no encontraron ningún objeto sospechoso.Nintendo ya tuvo que cancelar eventos por amenazas similaresDe acuerdo con las informaciones publicadas en medios japoneses, el detenido habría admitido los hechos, mientras la policía continúa investigando los motivos que le llevaron a enviar las amenazas. Por ahora no se han comunicado más detalles sobre el caso ni sobre posibles medidas adicionales adoptadas por Nintendo tras el registro de sus instalaciones.Este episodio se suma a otros casos de amenazas contra Nintendo y su personal en Japón. En abril de 2024, otro hombre de 27 años, identificado como Kenshin Kazama, fue detenido por enviar 39 amenazas a través del formulario de contacto de la web oficial de la compañía durante un periodo de tres meses. Aquellos mensajes incluían amenazas contra empleados y advertencias relacionadas con eventos con público.Las amenazas de ese caso tuvieron consecuencias directas para la agenda pública de Nintendo, y la compañía canceló las finales nacionales de Splatoon Koshien 2023 y Nintendo Live 2024 Tokyo, eventos que estaban previstos entre finales de 2023 y comienzos de 2024. Aunque en aquel momento no se confirmó oficialmente qué juego había motivado las amenazas, varios mensajes apuntaban a Splatoon 3, ya que algunas advertencias estaban dirigidas a la competición de Splatoon. Kazama recibió una condena de un año de prisión en suspenso.