Hay recetas sencillas que funcionan siempre, especialmente cuando mezclan ingredientes clásicos y mucho queso fundido. Estos bocaditos de bacon, huevo y queso son uno de esos platos que sirven tanto para un desayuno contundente como para una cena rápida o un brunch de fin de semana. La clave está en utilizar masa tipo biscuits americana , que al hornearse queda esponjosa por dentro y ligeramente crujiente por fuera. Además de ser muy fáciles de preparar, tienen otra ventaja importante: admiten muchas variaciones. Se pueden hacer más ligeros, más picantes o incluso vegetarianos. Pero la combinación original de bacon, huevo y cheddar sigue siendo la favorita por una razón evidente: funciona perfectamente . Bacon más crujiente : Puedes pasarlo antes por la sartén un par de minutos. Versión más ligera : Sustituye el bacon por pavo o jamón cocido y usa queso reducido en grasa. Más sabor : Añadir cebollino fresco o un poco de salsa picante mejora mucho el resultado. Masa alternativa : También funcionan con masa de hojaldre o pizza , aunque cambia la textura. Aunque no es una receta especialmente ligera, sí puede formar parte de una comida equilibrada si se acompaña de fruta fresca o una ensalada. Además, al hacerse al horno, resulta menos pesada que muchas versiones fritas similares . Una receta rápida, contundente y muy fácil de personalizar que demuestra que con pocos ingredientes también se pueden conseguir platos realmente apetecibles.