Los padres del caso conocido como la «casa de los horrores», condenados a dos años y diez meses de cárcel por mantener aislados a sus tres hijos menores en un chalé de Fitoria, tampoco podrán acercarse a ellos durante los próximos tres años y cuatro meses. La Audiencia Provincial de Oviedo les prohíbe aproximarse a menos de 300 metros de los niños, de su domicilio, de su centro de estudios o de cualquier lugar que frecuenten. En ese mismo periodo tampoco podrán ejercer la patria potestad, la tutela, la curatela, la guarda ni el acogimiento. Pero el tribunal no ha querido cortar del todo el vínculo: la sentencia no les impide comunicarse con sus hijos.Seguir leyendo....