La primavera es para los cabrios: cinco modelos desde poco más de 33.000 euros

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Automobili Lamborghini ha presentado su último modelo de edición limitada, el Fenomeno Roadster. Está previsto fabricar solo 15 unidades, cada una de ellas equipada con un sistema de propulsión híbrido V12 capaz de desarrollar un total de 1080 CV. Esto lo convierte en el modelo descapotable más potente jamás fabricado por Lamborghini. El Fenomeno Roadster es el último modelo de una espectacular gama de modelos Few-Off descapotables, que comenzó con el Reventón Roadster en 2009. Es una evolución del Fenomeno Coupé, desvelado en 2025. Se trata de un deportivo biplaza que combina un nuevo nivel de prestaciones con soluciones técnicas inspiradas en la competición y un diseño innovador del Lamborghini Centro Stile, que lleva más de 20 años contribuyendo a definir la identidad de la marca. Pero hay que reconocer que este modelo se aleja mucho de las posibilidades económicas de la mayoría de los conductores, aunque no por ello hay que renunciar a poder conducir un coche descapotable, especialmente en esta época del año, ya que sin duda, la primavera es el mejor momento para disfrutar de un coche a cielo, abierto. La experiencia de ponerse a los mandos de un descapotable suele estar rodeada de un aura de exclusividad y misticismo, pero la realidad es que conducir un cabrio no requiere de un trabajo o esfuerzo especial por parte del conductor. A pesar de su apariencia distintiva, estos vehículos se manejan exactamente igual que sus versiones cerradas; no existe una técnica secreta ni una destreza adicional necesaria para llevarlos por carretera. En el mercado actual, ya sea en nuestro país o en el resto del mundo, los descapotables han alcanzado una madurez técnica que los hace tan accesibles y sencillos de operar como cualquier otro turismo convencional. Sin embargo, que su manejo sea idéntico no significa que la experiencia de viaje lo sea, especialmente cuando nos enfrentamos a trayectos de larga distancia. En estas circunstancias, factores ambientales como el sol directo y el azote constante del viento pueden dejar de ser un placer para convertirse en una molestia considerable si se mantienen velocidades elevadas de forma sostenida. Esta situación se vuelve particularmente crítica para los pasajeros de las plazas traseras, para quienes el viaje puede transformarse en un auténtico suplicio en cuanto el conductor decide pisar con alegría el acelerador, quedando expuestos a turbulencias mucho más agresivas que las que se perciben en la parte delantera. Más allá del confort, existen factores técnicos que el comprador debe conocer, pues la libertad de circular a cielo abierto conlleva ciertas hipotecas mecánicas. Por una parte, las versiones cabrio suelen ser más pesadas que sus equivalentes con techo fijo debido a los refuerzos estructurales necesarios para mantener la integridad del chasis. A esto se suma que la aerodinámica se ve notablemente perjudicada al llevar medio coche al descubierto, lo que genera una mayor resistencia al aire y, por extensión, unos consumos de combustible más elevados. Es por este motivo que la mayoría de estos modelos ofrecen solo dos puertas; la necesidad de aumentar la rigidez torsional que se pierde al eliminar el techo obliga a reducir el número de aberturas en la carrocería para mantener el conjunto lo más sólido posible. Frente a los temores tradicionales sobre las inclemencias del tiempo o el frío, la industria del automóvil ha respondido con una innovación constante que permite disfrutar de estos coches durante todo el año. El miedo a una lluvia repentina ha quedado mitigado gracias a mecanismos de capota cada vez más rápidos, que en muchos modelos actuales permiten la apertura o el cierre incluso mientras se circula a velocidades de hasta 50 km/h. Del mismo modo, para aquellos que temen las bajas temperaturas, fabricantes de referencia como Mercedes o Audi han ideado sofisticados sistemas de calefacción a la altura del cuello. Mediante salidas de aire caliente integradas directamente en los reposacabezas, se crea una barrera térmica que permite disfrutar del aire libre sin pasar frío, demostrando que el placer de un descapotable no tiene por qué estar reñido con la comodidad extrema. En el mercado español podemos encontrar modelos desde poco más de 24.000 euros. Estas son algunas de las posibilidades. El Fiat 500 Cabrio se consolida como una de las opciones más carismáticas para la movilidad urbana, manteniendo su esencia italiana bajo una configuración descapotable muy particular. A diferencia de otros cabrios, conserva los montantes laterales fijos, utilizando un techo de lona de accionamiento eléctrico que se desliza hacia atrás. Esta estructura ayuda a mantener la rigidez, aunque penaliza ligeramente el aislamiento acústico y la visibilidad trasera respecto a la berlina. Disponible en versiones eléctrica (95 y 118 CV) e híbrida ligera, el 500e Cabrio destaca por su agilidad y un radio de giro ideal para la ciudad. Aunque su habitabilidad es justa —homologado para cuatro plazas con un acceso trasero algo estrecho—, el interior gana enteros con una pantalla de 10,25« y una posición de conducción mejorada que ahora permite el ajuste del volante en profundidad. Su maletero, de 185 litros, se mantiene inalterado en todas las carrocerías. El MX5 es un veterano que no pasa de moda, ya que su diseño y comercialización es de 2019. Esa actualización trajo consigo una importante evolución mecánica, especialmente en su motor atmosférico de 2.0 litros, que elevó su potencia hasta los 184 CV y situó el corte de inyección a unas sugerentes 7500 rpm. Para quienes buscan algo más contenido, se mantiene el equilibrado motor del Mazda 1.5 de 132 CV , ideal para disfrutar de la ligereza del chasis en carreteras reviradas. El modelo se divide en dos personalidades según su techo: el Soft Top, con una capota de lona de accionamiento manual que destaca por su sencillez, y el RF (Retractable Fastback), que cuenta con un sistema eléctrico capaz de plegar el techo rígido en 13 segundos. Con una tracción trasera que garantiza sensaciones directas y un maletero de apenas 130 litros, el MX-5 renuncia a la practicidad absoluta para centrarse en ofrecer una conexión hombre-máquina difícil de encontrar en el mercado actual. El MINI destaca por un interior minimalista donde casi todos los controles se centralizan en una pantalla OLED circular de 24 centímetros. A nivel mecánico, apuesta exclusivamente por motores de gasolina de dos litros y cuatro cilindros, con potencias que van desde los 163 CV del Cooper C hasta los 231 CV de la variante John Cooper Works, asociados siempre a una caja de cambios automática de doble embrague. Su techo de lona mantiene la versatilidad característica, permitiendo una apertura parcial tipo techo solar o un plegado completo en 18 segundos, operable hasta los 30 km/h. Aunque el espacio en las plazas traseras sigue siendo testimonial, su maletero ofrece unos aprovechables 215 litros (160 con la capota abierta). Dinámicamente, sigue siendo un coche firme y ágil, ideal para disfrutar en carreteras reviradas, reforzado por el contador «Always Open» que registra cada minuto que pasas disfrutando del cielo abierto. El BMW Z4 Roadster se presenta como un descapotable biplaza que equilibra el confort de una gran berlina con la agilidad de un deportivo puro. Este modelo apuesta por una capota de lona de accionamiento eléctrico que se pliega en solo 10 segundos, una solución que permite reducir el peso y mantener un maletero de 281 litros, capacidad que no varía independientemente de si el techo está abierto o cerrado. Su diseño exterior, actualizado recientemente con el acabado M Sport de serie, refuerza una imagen agresiva y sofisticada. En el apartado mecánico, la gama ofrece opciones que van desde el equilibrado sDrive20i de 197 CV hasta el contundente M40i, cuyo motor de seis cilindros y 340 CV le permite alcanzar los 100 km/h en solo 4,5 segundos. Una de las grandes novedades es la incorporación de una variante con cambio manual para el motor más potente, orientada a los conductores más puristas. En su interior, el Live Cockpit Professional con doble pantalla de 10,25 pulgadas y unos asientos de corte deportivo aseguran una experiencia tecnológica y ergonómica de primer nivel, ideal para devorar kilómetros a cielo abierto. El Ford Mustang Convertible se mantiene fiel a su legado como uno de los últimos baluartes del motor V8 atmosférico en Europa. Esta séptima generación, bajo la denominación GT, entrega 446 CV de potencia pura a las ruedas traseras, permitiendo elegir entre una caja de cambios manual de seis velocidades para los puristas o una automática de diez relaciones. Su capota de lona, con un excelente aislamiento acústico, requiere un desbloqueo manual antes de accionar el sistema eléctrico, manteniendo un maletero de 310 litros que no varía su capacidad al descapotar. En el interior, el Mustang abraza la modernidad con una doble pantalla configurable de 12,4 y 13,2 pulgadas que permite incluso emular el cuadro de instrumentos de modelos clásicos como el Fox Body. Aunque es un coche de 4,81 metros con cuatro plazas, las traseras son estrechas y más aptas para niños o trayectos cortos, aunque el acceso mejora notablemente al retirar el techo. Con un carácter indómito y un sonido de escape inconfundible, el Mustang Convertible ofrece una experiencia de conducción emocional y visceral que hoy en día resulta prácticamente única en su especie. Como curiosidad, Renault ha presentado recientemente, durante el torneo de Roland-Garros 2026, un Renault 4 JP4x4 Concept que es una reinvención de las versiones Plein Air (1969) y JP4 (1981) del Renault 4 original. Replantea el aspecto «de ocio» de estos modelos, con un espíritu relajado y lúdico, añadiendo un toque aventurero gracias a su tracción a las cuatro ruedas. El nombre es un homenaje directo al JP4 original, pero eléctrico, en línea con el Renault 4. El Renault 4 JP4x4 Concept es un coche de playa chic y moderno, tanto por sus características físicas como por el equipamiento diseñado para el deporte y el ocio. Estéticamente, Renault 4 JP4x4 Concept destaca por su carácter abierto y aventurero. Además de las dos puertas minimalistas de apertura tradicional, cuenta con un techo perforado en forma de cruz para maximizar la rigidez y un portón trasero sin capota que se baja como el de una pick-up para facilitar la carga. Para evocar el espíritu de ocio con el que se reinterpretaron los modelos Plein Air y JP4 de antaño, se ha incorporado una tabla de surf suspendida del techo y se han guardado monopatines en el maletero. En el interior, los asientos baquet recuerdan a los icónicos asientos tipo «momia» con reposacabezas integrado, que aparecieron en varios modelos Renault en la década de 1970. Están tapizados en una tela mixta con base de crepé y secciones de malla diagonal, para un efecto elegante y deportivo a la vez. Los paneles de las puertas, el contorno del maletero y el salpicadero también están revestidos de tela, este último con un asidero para el pasajero en caso de baches. La consola central flotante es de nuevo diseño, aportando robustez y refinamiento a este interior fresco y luminoso.