En el barrio Palermo de Buenos Aires (Argentina), dos delincuentes intentaron robar un bar antes de su apertura. Las cámaras del negocio captaron cómo uno de ellos amenazó con un arma a los empleados, exigiendo la recaudación. Una empleada le aclaró que no tenían efectivo y se ofreció a abrir la caja para demostrarlo. Minutos después, mientras el ladrón tomaba otros objetos, la Policía llegó gracias a un llamado al 911, frustró el robo y detuvo a los criminales, ambos con antecedentes penales.