La investigación analizó más de 2.200 mediciones en ecosistemas de todo el planeta y encontró que los hormigueros modifican profundamente la química del suelo. Con unos 20 cuatrillones de hormigas viviendo sobre la Tierra, los científicos creen que estos insectos podrían influir directamente en procesos climáticos globales que hasta ahora apenas se habían considerado.