Presidentes de EE. UU., Donald Trump, y de China, Xi Jinping, podrían tener una llamada esta semana. Imagen: Valora Analitik con insumos de Flickr Presidencia de Perú. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aterrizó en Beijing, China para reunirse con su homólogo, Xi Jinping y llevar una reunión de alto nivel. La comitiva de Estados Unidos ha dado pinceladas de los temas que quiere abordar Trump, tecnología y comercio. Entre los líderes empresariales que acompañan al presidente Donald Trump en su viaje a China está una delegación de altísimo peso corporativo que incluye a Elon Musk de Tesla y SpaceX, Tim Cook de Apple, Larry Fink de BlackRock, Stephen Schwarzman de Blackstone y el jefe de Nvidia, Jensen Huang.Así como David Solomon de Goldman Sachs, Jane Fraser de Citigroup, Kelly Ortberg de Boeing, Michael Miebach de Mastercard, Ryan McInerney de Visa, Larry Culp de GE, Sanjay Mehrotra de Micron, Cristiano Amon de Qualcomm, Brian Sikes de Cargill, Dina Powell McCormick de Meta, Jacob Thaysen de Illumina y Jim Anderson de Coherent. JP Tactical Trading apunta que: “La magnitud de esta comitiva sugiere que la cumbre entre Estados Unidos y China podría tener implicaciones relevantes para comercio, tecnología, inteligencia artificial, semiconductores, energía, pagos, aviación y flujos de inversión global”.Y agregó que el mercado podría estar “subestimando” el impacto potencial de los anuncios que salgan de esta reunión. Cabe mencionar que es la primera visita de un presidente norteamericano a China desde la que el propio Trump realizó en noviembre de 2017.La guerra también marcará la agenda Trump-XiAdemás del comercio, la guerra en Irán marcará la agenda de la reunión entre el presidente Donald Trump y el líder chino Xi Jinping.El conflicto, que provocó una crisis petrolera global sin precedentes, llevó a Trump a aplazar su visita a Beijing, inicialmente programada para marzo, poco después de los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán.Más de dos meses después del inicio de la guerra, Trump aún no consigue concretar un acuerdo de paz y, según versiones de algunos asesores, evalúa retomar las operaciones militares. El mandatario ha descrito el actual cese al fuego como una tregua sostenida con “soporte vital masivo”.En ese contexto, China —aliada cercana tanto de Irán como de Pakistán, país que acogió una ronda fallida de negociaciones— ha comenzado a perfilarse discretamente como un actor mediador. En abril, Trump aseguró que Beijing habría influido para que Teherán aceptara discutir un alto el fuego, aunque las autoridades chinas evitaron pronunciarse públicamente sobre ese papel.A esto se sumó la declaración del embajador iraní en China, quien afirmó ante medios estatales de su país que Beijing podría desempeñar un rol clave para disminuir las tensiones entre Teherán y Washington. Según dijo, China no solo representa un aliado económico, sino también parte del “equilibrio político” iraní frente a las presiones externas.Se prevé que Trump busque que Xi incremente la presión sobre Teherán, especialmente para lograr la reapertura del estrecho de Ormuz. Sin embargo, el presidente chino llega a la reunión con una posición fortalecida, mientras Trump enfrenta crecientes críticas internas por una guerra cada vez más impopular.Pese a ello, el mandatario estadounidense minimizó la necesidad de apoyo chino para resolver el conflicto y afirmó antes de viajar: “No creo que necesitemos ninguna ayuda con Irán”.—