El 23 de diciembre de 2024 un barco ruso se hundió frente a la costa murciana tras varias explosiones que se atribuyeron a un posible incendio a bordo. Sin embargo, lo que parecía un accidente marítimo se ha ido convirtiendo en un caso misterioso que podría involucrar implicaciones militares y tensión internacional.El buque Ursa Major había partido días antes desde San Petersburgo (Rusia) con un destino oficial dentro del propio territorio ruso. Pero según una reciente investigación de CNN, ese trayecto podría haber ocultado el envío de material sensible hacia Corea del Norte, sobre todo en un momento crítico si hablamoms de la guerra en Ucrania.De acuerdo con esta investigación, el carguero podría transportar componentes de reactores nucleares destinados a submarinos, una tecnología clave que habría supuesto un gran paso para el programa militar norcoreano.Es más, el propio capitán del barco reconoció ante las autoridades españolas que la carga incluía "componentes para dos reactores nucleares similares a los utilizados en submarinos", aunque aseguró desconocer si contenían combustible nuclear.No fue un accidenteTodo ello ocurrió apenas dos meses antes, de que Corea del Norte comenzase a enviar tropas para apoyar a Rusia en la guerra de Ucrania. Según CNN, este escenario habría aumentado la preocupación de Estados Unidos y sus aliados ante una posible transferencia de tecnología nuclear hacia el régimen de Pionyang.En esa línea una de las hipótesis que cobra fuerza es que el hundimiento no fue accidental. La investigación apunta a que el barco pudo haber sido atacado mediante un torpedo o incluso minas submarinas, en lo que podría interpretarse como una intervención encubierta para impedir que ese material llegara a su destino.Sobrevuelan la zonaEse día, el Ursa Major sufrió tres explosiones en su costado antes de emitir una llamada de auxilio. Aunque en un principio parecía que la embarcación podía mantenerse a flote, horas más tarde se produjeron otras cuatro detonaciones en la zona, según informo a la cadena estadounidense la Red Sismológica Nacional española. Poco después, el barco terminó hundiéndose.Sin embargo, la investigación también destaca la actividad militar inusual en el lugar del naufragio. Según revela CNN, en los días posteriores aviones estadounidenses especializados en reconocimiento nuclear sobrevolaron la zona varias veces. Además, un buque espía ruso habría acudido al punto del hundimiento.Las tapas de pozoOtro de los elementos en los que pone el foco la investigación es en las 'tapas de pozo. Se cree que podrían ser los llamados escudos biológicos que sellan el reactor nuclear de un sistema de propulsión atómico para submarinos, y que aún podrían emitir algún volumen de radiación si acaso estas cubiertas fueron extraídas de sumergibles rusos desmantelados.Actualmente, los restos del Ursa Major permanecen en el fondo del Mediterráneo, a unos 100 kilómetros de la costa española, junto con toda su carga. Mientras tanto, el Gobierno español ha mantenido una postura discreta y las circunstancias exactas del hundimiento siguen sin esclarecerse.Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de GooglePuedes ver el informativo completo 'Noticias 1' en Atresplayer.