Intervenidas 12 caracolas en peligro de extinción en Almería: estas son las que nunca debes llevarte de ninguna playa

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Agentes del Área de Medio Ambiente de la Unidad de Policía Nacional Adscrita a la Comunidad Autónoma de Andalucía han recuperado 12 caracolas que se vendían en un puesto del rastro situado en el Parque Nicolás Salmerón, en Almería. La intervención se ha producido en pleno centro de la capital, en uno de los rastros más concurridos de la provincia.La colaboración ciudadana ha sido determinante en el desarrollo del operativo. Varios vecinos denunciaron la comercialización de estas especies marinas en el puesto, lo que ha permitido a los agentes actuar con rapidez y localizar la mercancía antes de que se completara la venta.Entre los ejemplares intervenidos figura la conocida como "caracola para presentar" (Charonia lampas), incluida en el Catálogo Español de Especies Amenazadas con la categoría de vulnerable. Esta especie puede alcanzar los 40 centímetros de longitud y es muy apreciada en el ámbito gastronómico.Las especies protegidas que no se pueden cogerTambién se ha localizado un molusco de la especie Ranella olearium, recogido en el listado de especies de flora y fauna amenazada de Andalucía y en el de especies silvestres en régimen de protección especial. Ambas especies comparten la prohibición expresa de captura, recolección y comercialización en todo el territorio andaluz.Su recolección y venta con fines ornamentales agrava de forma directa el riesgo de desaparición de la especie, según han señalado los responsables del operativo de Medio Ambiente. La normativa autonómica contempla sanciones específicas para quienes incumplan esta prohibición.Conchas en la orilla de la playa, las cuales está prohibido sustraer.Por qué está prohibido llevarse conchas de la playaMás allá de las especies catalogadas, la Ley de Costas prohíbe la extracción de cualquier material del dominio público marítimo-terrestre. Esto incluye conchas, caracolas, piedras y arena, sin que sea necesario que se trate de una especie protegida para que la conducta sea sancionable.Las multas pueden superar los 60.000 euros en función del daño causado, mientras que la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad veta además la recolección indiscriminada de recursos naturales en estos espacios costeros.Las conchas vacías cumplen una función ecológica esencial en el litoral, ya que sirven de refugio a cangrejos ermitaños, caracoles y peces juveniles, además de contribuir a frenar la erosión natural de las playas.Casos como el de Almería recuerdan que un simple recuerdo de vacaciones puede convertirse en una infracción grave, sobre todo cuando la especie recolectada se encuentra, además, en peligro de extinción.