De la guerra contra Irán, los árabes del golfo Pérsico han aprendido que Israel siempre está en busca de una nueva presa y que Estados Unidos no es el gendarme del mundo. Pero los estadounidenses todavía no saben qué pensar de Netanyahu y su coalición. Los sionistas revisionistas están tratando de introducir candidatos favorables a Israel en el Partido Republicano y en el Partido Demócrata pero los electores estadounidenses ya no quieren seguir apoyando un Estado genocida.