La retirada progresiva de las rebajas fiscales a los carburantes empieza a notarse ya en el bolsillo de los conductores. El Boletín Oficial del Estado publica este martes el decreto del Gobierno que inicia el fin escalonado de las medidas aprobadas desde marzo para contener el precio de la gasolina y el gasóleo.La consecuencia será inmediata. A partir de mañana, el litro de gasolina sin plomo de 95 octanos se encarecerá 11 céntimos, mientras que el gasóleo A también subirá, aunque con un incremento inferior. La subida se aplicará de forma gradual y continuará notándose hasta el mes de octubre.Colas para entrar en una gasolinera.-JUAN CARLOS TOROEl nuevo diseño fiscal contempla que el IVA de los carburantes vuelva desde julio a su tipo habitual del 21%. Al mismo tiempo, el Impuesto Especial de Hidrocarburos irá recuperándose progresivamente mes a mes hasta completar el calendario previsto por el Ejecutivo.Cuánto costará llenar el depósito desde mañanaSegún los últimos precios y con la aplicación de los nuevos tipos impositivos, el litro de gasolina sin plomo 95 pasará a situarse en 1,55 euros de media en las estaciones de servicio de la Península y Baleares. En la práctica, llenar un depósito será entre cinco y seis euros más caro.El impacto será algo menor en el caso del diésel. El nuevo precio del gasóleo A será de 1,56 euros por litro, cinco céntimos más caro que el coste actual. Este incremento supondrá pagar casi tres euros más al llenar el depósito de un coche.Una persona repostando en una gasolinera. JUAN CARLOS TOROLa medida responde al calendario anunciado por el Gobierno, que prevé reducir cada mes en cinco céntimos la rebaja del Impuesto de Hidrocarburos. De esta forma, la retirada no se produce de una sola vez, sino mediante una subida escalonada que irá trasladándose progresivamente al precio final.Cuándo podría volver la rebaja fiscalEl decreto también incluye un mecanismo para reactivar por completo las rebajas fiscales en caso de que los carburantes vuelvan a dispararse. En concreto, se fija como condición que el IPC de los hidrocarburos correspondiente al mes de julio suba, en términos interanuales, un 15% más de lo que aumentó hace un año.Esa misma condición se establece también para recuperar la rebaja impositiva aplicada a la electricidad y al gas natural. Es decir, el Gobierno mantiene abierta la posibilidad de volver a activar las medidas si los precios energéticos vuelven a registrar un repunte significativo.La retirada de las bonificaciones deja así un nuevo escenario para los conductores, que desde mañana deberán asumir un mayor coste al repostar. La gasolina será la que note el golpe más fuerte de entrada, con 11 céntimos más por litro, mientras que el diésel afrontará una subida más contenida, pero igualmente visible en cada repostaje.