Iván Espinosa de los Monteros ha confirmado este miércoles que ha recibido la notificación oficial de su expulsión de Vox, la formación política de la que fue uno de sus fundadores y uno de sus dirigentes más reconocibles. La decisión llega varios meses después de que el partido le abriera un expediente disciplinario tras situarse al frente del sector crítico que reclamaba una reflexión sobre el rumbo de la organización.Afiliado con el número cinco desde los inicios del proyecto, Espinosa de los Monteros ha estado vinculado a Vox desde su creación. Su salida se produce en un contexto de cambios internos y se suma a otras decisiones adoptadas por la formación, entre ellas la expulsión del concejal del Ayuntamiento de Madrid Javier Ortega Smith y la salida de José Ángel Antelo del grupo parlamentario en Murcia.Asegura que seguirá defendiendo sus ideasEn un vídeo difundido en sus redes sociales, el exdiputado ha reconocido que la decisión era esperada, aunque ha admitido que "no puedo decir que me haya sorprendido, pero, la verdad, me ha dado un poco de pena", afirmó. Pese a ello, ha trasladado un mensaje de continuidad al asegurar que seguirá "en la defensa de España" y que "lo mejor está por llegar".Durante su despedida ha recordado los orígenes del partido y el propósito con el que nació el proyecto político. "Éramos un grupo de españoles con convicciones y con la misión de ofrecer a los demás una opción más clara, más valiente y más libre", explicó, antes de insistir en que su compromiso político permanece intacto pese a abandonar la formación.Espinosa de los Monteros también ha querido dejar claro que su marcha no supone un cambio en sus principios. "Así que ahora me voy del partido que ayudé a fundar, pero sigo en la defensa de las mismas ideas", aseguró. En el mismo mensaje ha añadido: "Sigo en la defensa de la libertad y sigo en la defensa de España".El exparlamentario ha realizado además balance de su etapa institucional, que ha definido como la más intensa de su trayectoria política. En este sentido, ha recordado que en el Congreso vivió algunos de los momentos más "intensos" y "duros" de su carrera, expresando su "mayor reconocimiento" a votantes, cargos públicos y responsables orgánicos de aquella etapa y concluyendo que "mereció la pena", reiterando su intención de seguir defendiendo "las mismas ideas" y "la libertad".