La fotónica integrada, una tecnología que procesa y transmite información usando luz en lugar de electrones, pasó de ser un nicho de laboratorio a convertirse en la apuesta estratégica de NVIDIA para resolver el principal cuello de botella de la inteligencia artificial: mover datos entre chips sin disparar el consumo energético. La compañía ya comprometió más de 6.500 millones de dólares en empresas del sector desde marzo de 2026