Valve afirma que tuvo que hacer difíciles negociaciones para asegurar los componentes de Steam Machine en su lanzamiento.Valve ya lo hizo oficial: Steam Machine superará los 1.000 euros en su versión más básica, un precio que la propia compañía estadounidense ha reconocido que no es el que querían, pero las condiciones del mercado no ofrecían otra solución.No obstante, para Valve existen más problemas aparte del precio, y los hemos ido intuyendo a través de las repetidas ocasiones en que Steam Deck ha sufrido problemas de abastecimiento. La escasez de componentes de hardware ha puesto en jaque a la empresa dirigida por Gabe Newell, con pocas certezas acerca de la viabilidad de un lanzamiento que -al final- se ha acabado produciendo.Las dificultades de Valve para negociar los componentes de Steam MachineAhora conocemos nuevos detalles acerca de los problemas que ha estado afrontando Valve en lo relativo al suministro de componentes para Steam Machine: "Los componentes que hace un año o dos eran básicos, ahora tienes que hacer negociaciones muy difíciles para asegurar unas pocas unidades", asegura Pierre-Loup Griffais (desarrollador de Valve).Afirman desde Valve que incluso a pesar de haber visto antes que otros la que se avecinaba en torno a los precios de la memoria y el almacenamiento, han tenido muchos problemas para recibir suministros: "Hay mucha gente esperando como tú. Se trata de una situación realmente extraña". Con esto, hacen referencia a la situación de lucha por obtener los componentes necesarios para construir las Steam Machine y asegurar un lanzamiento con las suficientes unidades.Por supuesto, Valve indica que ha tenido acceso a estos componentes a través de proveedores, pero que aún así ha sido muy complicado: "La mayor parte de la gente empezó a ver este problema hace seis meses. Nosotros llevamos lidiando con ello desde casi un año". De esta forma, ponen de manifiesto que han tenido que superar muchas dificultades, más allá del precio.