Uno de los estrenos más esperados del Grec de los 50 años, que arranca esta noche con L’òpera de tres rals, no tiene lugar en el anfiteatro, ni en el Lliure, ni en el Mercat ni en ninguna de las otras grandes sedes del festival, sino en una pequeña sala de 72 localidades en el corazón del barrio de Sants-Badal (calle de Bacardí 35, en la plaza de la Olivereta). Claro que la sala la dirige Àlex Rigola, uno de nuestros grandes hombres de teatro, que es también el artífice de ese espectáculo que ha despertado tanta expectación: Factory (Somni d’una nit d’estiu). Seguir leyendo