Todo lo que oficialmente ha ocurrido en el Parlamento andaluz este lunes ha sido que Juanma Moreno ha ofrecido un discurso de hora y media y que luego los portavoces de los grupos han desfilado ante la prensa para ofrecer su postura. Con la sensación de que todos han participado en un baile de máscaras. Por partes.El discurso del presidenciable, Juanma Moreno, ha tenido guiños a Vox. Eso es evidente. Se le ha visto en discursos que había rehuido durante años. Siendo copresidente del Comité de las Regiones, por ejemplo, hoy ha dicho que va a ser muy exigente con los tratados comerciales que afectan al sector agrario. Eso viene prestado por Vox. A la vez, ha dicho que quiere reforzar al propietario frente a los okupas. Pero también ha rechazado entrar en el asunto más espinoso, el de la inmigración. En campaña dijo estar a favor de la regularización de inmigrantes del Gobierno -con matices-. La Mesa del Parlamento, este lunes.-MANU GARCÍAMoreno, tras la intervención.-MANU GARCÍAVisto el discurso completo, entonces, Juanma Moreno ha querido ser diferente al de siempre, a pesar de que insistía en que si la cámara le da su apoyo, será el de siempre, el que se guía por la honestidad, señalaba, y, sin decirlo tan explícitamente, el moderado. Es el de la vía andaluza de la que viene hablando desde hace mucho tiempo. Pero desde luego que la falta de esos dos escaños para la absoluta algo tenían que modular el discurso.políticaVox, tras el discurso de Moreno y la falta de acuerdo con el PP: "El día es largo y estamos dispuestos a trabajar" Pablo Fdez. QuintanillaMoreno, en realidad, estaba tejiendo un discurso para varios públicos. Por un lado, el del informativo de las tres al que le llegarán dos o tres frases, el votante habitual, el que le sigue en redes, para decirles que todo puede ir como siempre. Por otro lado, para Vox, y escenificado para que Vox sepa que quiere decir lo que está diciendo. Por eso, a la salida, Manuel Gavira, salía con varios mensajes. Primero, que había cosas dichas por Moreno que le habían gustado. Son las palabras más bonitas que le ha dedicado Vox al PP desde que está en el Parlamento. Pero, seguidamente, que están enfadados.Y es que tienen razón para estarlo. Moreno se ha referido a Vox siempre como "el lío". Azuzó como no lo había hecho ni el PSOE en sus mejores tiempos el miedo a la ultraderecha. Paradójicamente, cuando el PSOE lo decía era contra el PP. Ahora ha sido el PP el que más miedo ha ido metiendo contra Vox, como sinónimo de falta de estabilidad. Y al referirse al partido de Gavira como un mal necesario, en cierta forma. Porque el portavoz -con apariencia de vicepresidente, todo hay que decirlo- mostraba el enfado de que una vez más, en este discurso, Moreno ha querido afear a los tres grupos de la izquierda que ni le hayan dado oportunidad a plantearse ningún tipo de acuerdo que le permitiera gobernar con minoría. Montero, en la bancada socialista.-MANU GARCÍAEso, para Vox, es como decirles que vale, que adelante con pactar, pero sin ilusión. Eso es un punto de fricción. Y si estuviera el pacto hecho al 100%, todas las partes se habrían ahorrado ese trago público de enfrentarse. En cierto sentido, es lógico que Vox quiera mandar el mensaje de que sus votos no serán regalados. Por eso, el martes, salvo sorpresa, votará que no a la investidura y habrá que esperar, en principio al jueves para una segunda intentona.Dicho esto, en cualquier momento ambos partidos podrían lanzar un comunicado conjunto señalando que hay acuerdo, o convocando una rueda de prensa, o una foto con un apretón de manos. Vox tiene razones para sentirse herido, pero igualmente el pacto ahora mismo por todas las partes viene anticipado como algo casi inevitable. políticaJuanma Moreno firma un discurso de equilibrismos ante Vox: "Quién sabe si se repetirán elecciones" Pablo Fdez. Quintanilla¿Y va a ocurrir? Para la izquierda, está claro: sí. José Ignacio García, de Adelante, decía que todo era un "teatrillo" y que dependerá de "cuántos actos tiene la obra". Para la socialista María Márquez, el hecho de que Vox tenga sentados en la mesa interlocutores de Madrid es "una humillación sin precedentes al pueblo andaluz". Para Antonio Maíllo, de Por Andalucía, el estado de las cosas es que Moreno "ha certificado la defunción de su vía moderada". Y cada parte en sí tiene algo de juego político. En la línea de Maíllo, los tres grupos de izquierdas se lamentaban de que Moreno había rechazado hablar de cambio climático, de que se plegaba a Vox... Pero, en el fondo, concediéndole por primera vez en ocho años que Juanma Moreno era un moderado y es ahora cuando va a dejar de serlo. "Juanma ya es Moreno Bonilla", decía Adelante. En general, para la izquierda resultaba "inaudito" y "sin precedentes". Sorprendió a algunos que no sacara el tema de la inmigración, que no fue casual porque es donde todo el Parlamento sabe que más podría complicarse el asunto. Gavira bebe agua durante la sesión.-MANU GARCÍAMaría Jesús Montero tiene capítulo aparte. Decidió no ponerse frente a la prensa y actuó de portavoz María Márquez. Ha sido en Twitter donde se ha despachado contra Moreno: "Se negocia en los despachos de Vox en Madrid". "Seis mujeres asesinadas en Andalucía por violencia machista, en lo que va de año, y Moreno Bonilla les dedica apenas unos segundos en su discurso de investidura", decía en reacción al crimen en Sevilla este fin de semana, que este mismo lunes se confirmaba como violencia de género. Moreno, marchándose del Parlamento al finalizar su intervención.-MANU GARCÍAHacia dónde irá la semana lo sabe un reducido grupo de personas. En realidad, el pacto debería ser fácil, que es lo que lo debería de anticipar: que se reedite lo que ya se ha firmado en otras comunidades. ¿Algo está cambiando en Andalucía? ¿Podría ser el lugar de una gran ruptura entre las dos derechas? Hay mucho en juego. En 2027 tocarán varias autonómicas, municipales y generales. A la vez, Moreno ya dijo en precampaña que a él no le iban a dictar ningún acuerdo y que aceptaría injerencias sobre cómo formar su Gobierno si no lograba la mayoría absoluta. Lo dijo para oponer su caso al de María Guardiola, porque para Extremadura hubo que desencallar el acuerdo con el desembarco de la cúpula de Génova. Eso en Andalucía no le va a pasar a un barón como Moreno. Las concesiones las ha marcado él en su discurso de este lunes. También lo que no ha querido conceder, al no referirse a la prioridad nacional. Deberá hacerlo en respuesta a Gavira este martes. Ese será el segundo acto de este proceso parlamentario. ¿Cuánto de improvisado será? ¿Está todo escrito? ¿O como decia Vox, esto se puede ir a cuatro o cinco votaciones, "las que hagan falta"?