La comunidad venezolana en el extranjero ha convertido el duelo y la incertidumbre en solidaridad. En Barcelona, poco después del doble seísmo que sacudió la Guaira, restaurantes y locales regentados por venezolanos se transformaron en puntos de recogida espontánea de ayuda para los afectados. Algunos de esos puntos ya están llenos y los organizadores piden priorizar las donaciones económicas destinadas a las ONG que ya operan sobre el terreno.Seguir leyendo....