El 'ingenioso' método plateado para combatir el calor en Francia tras superar los 40 grados

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Francia ha vivido varios días de calor extremo que han puesto a prueba a la población y han dejado imágenes llamativas en fachadas y ventanas. Ante las temperaturas sofocantes, muchos ciudadanos han recurrido a una solución tan sencilla como impactante: colocar mantas térmicas y rollos de papel de aluminio en los cristales para intentar rebajar la temperatura interior de sus casas.El país galo superó durante la semana pasada en varias ocasiones los 40 grados, en un episodio que ha dejado cifras de récord. Según las primeras estimaciones, esta ola de calor habría provocado alrededor de 1.000 muertes adicionales respecto a lo habitual en estas fechas.Además, las altas temperaturas han venido acompañadas de un incremento de las atenciones médicas por golpes de calor y accidentes relacionados con el baño. Un escenario que ha llevado a muchas familias a buscar soluciones rápidas para soportar mejor el calor dentro de sus hogares.El día más caluroso registrado desde 1947El martes pasado se convirtió en la jornada más calurosa registrada en Francia desde que comenzaron los registros meteorológicos en 1947, según informó el servicio nacional de meteorología, Météo France. Durante ese día, la temperatura media alcanzó los 29,8 grados Celsius. En varias regiones, los termómetros llegaron a superar ampliamente los 40 grados, consolidando un episodio de calor extremo que ha batido récords históricos.En medio de esta situación, las redes sociales han puesto el foco en un sistema de refrigeración casero que se ha extendido por su originalidad y su bajo coste. La imagen resulta llamativa: ventanas cubiertas con materiales reflectantes, fachadas parcialmente plateadas y viviendas prácticamente a oscuras durante las horas centrales del día.Cómo funciona el truco del papel de aluminio y las mantas térmicasLa técnica consiste en cubrir las ventanas con papel de aluminio o mantas térmicas para impedir que la radiación solar atraviese los cristales y caliente el interior de los edificios. La idea se basa en un principio físico simple: reducir el efecto invernadero que se produce dentro de las viviendas cuando entra el sol.Según los usuarios que han recurrido a este método, la medida puede lograr descensos de temperatura de entre 5 y 7 grados en el interior de algunas estancias. En un contexto de calor prolongado, esa diferencia puede resultar decisiva para hacer más soportable el día.En París se han agotado las mantas térmicas. Ya no se usan para envolver a los accidentados sino para cubrir las ventanas y proteger las casas de la ola de calor. ¿Por qué nunca habíamos visto una imagen así?. pic.twitter.com/YUTiB2b0dg— Alejandro Cencerrado (@AlejandroCence2) June 29, 2026La contrapartida es evidente. Cubrir los cristales implica mantener las habitaciones prácticamente a oscuras durante buena parte de la jornada. Aun así, muchos ciudadanos consideran que es un sacrificio asumible ante las temperaturas registradas durante los últimos días.El recurso no se limita solo a viviendas particulares. La técnica también ha empezado a emplearse en entornos más sensibles, como centros sanitarios que carecen de sistemas de climatización. En estos casos, se han utilizado materiales diseñados originalmente para situaciones de emergencia humanitaria, como mantas térmicas o lonas reflectantes.Estas cubiertas se colocan en las ventanas con el propósito de reducir la acumulación de calor y mejorar las condiciones tanto para los pacientes como para el personal sanitario. Una solución improvisada, pero que refleja hasta qué punto el calor extremo ha obligado a buscar alternativas urgentes en plena ola de temperaturas récord.