Moreno, investido presidente de Andalucía tras un pacto con Vox que asume la vicepresidencia del nuevo gobierno

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Los líderes de PP y Vox firman un acuerdo de gobierno media hora antes de la votación de investidura de Juanma Moreno que entrega a la ultraderecha la consejería de Turismo, Administración Local y Justicia, con rango de vicepresidencia, que ocupará Manuel GaviraPP y Vox cierran el pacto en Andalucía: Moreno mete a la extrema derecha en su Gobierno y acata la 'prioridad nacional' Pasados unos minutos de las cuatro de la tarde, PP y Vox han cerrado un acuerdo de gobierno en Andalucía, que consolida el binomio de las derechas y cierra el ciclo electoral que empezó en Extremadura, Aragón y Castilla y León. El documento, aún sin hacerse público, ha allanado la segunda votación de la investidura de Juan Manuel Moreno, programada sólo media hora más tarde en el Parlamento. El propio Moreno y el portavoz andaluz de Vox, Manuel Gavira, han comparecido ante los medios para firmar lo que han llamado “Acuerdo de Gobierno y Estabilidad para Andalucía” y hacer las primeras valoraciones como futuros socios de gobierno. En ese momento se ha revelado que Vox ocupará sólo una cartera en el Ejecutivo de Moreno, la consejería de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local, con rango de vicepresidencia, que ocupará Gavira, con un presupuesto anual en torno a los 1.200 millones de euros. A diferencia de los pactos de Extremadura, Aragón y Castilla y León, la ultraderecha no se hace con la consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca -que en Andalucía moviliza más de 2.000 millones- ni ninguna cartera social. El PP les cederá uno de sus cinco senadores autonómicos y un puesto en la Mesa del Parlamento -la vicepresidencia-, con lo que mantendrán la mayoría absoluta en el órgano que rige los tiempos y las prioridades legislativas durante el mandato. El documento, de 60 páginas, se distribuyó después de la firma, aunque las primeras preguntas que recibió Moreno de los periodistas giraron en torno al concepto de “prioridad nacional” que incluye el acuerdo en los mismos términos que en el resto de comunidades. “Eso ni se ha negociado, se aceptó así desde el principio”, dice una persona próxima al presidente andaluz. El líder popular, que en campaña calificó este concepto antiinmigrante como un “eslogan vacío”, empezó la reinterpretación del mismo, señalando que “la prioridad nacional es arraigo, que ya viene en nuestra administración”. “Eso existe ya, ya se está practicando, y se va a reforzar en algunas políticas, como vivienda y servicios públicos”, dijo. El PSOE de María Jesús Montero había forzado una reunión urgente de la Mesa de la Cámara, 15 minutos antes de la votación, para exigir que Moreno sometiese su investidura sobre la base del acuerdo de gobierno que acababa de firmar con la extrema derecha, y no del proyecto político en solitario que presentó el pasado lunes. Pero el reglamento del Parlamento no contempla esta posibilidad y el presidente Jesús Aguirre les ha tumbado la iniciativa. Los grupos de izquierdas han desfilado antes de la firma del pacto entre PP y Vox para denunciar que se le estaba “ocultando” a los andaluces el programa y el reparto de poderes que habían negociado las fuerzas conservadoras para investir a Moreno. Todos han censurado el “oscurantismo” del acuerdo. Montero ha subrayado que “por primera vez desde el franquismo va a entrar la ultraderecha en el gobierno de Andalucía”. Antonio Maíllo, líder federal de IU y portavoz de la coalición Por Andalucía, ha dado por muerta la llamada “vía andaluza”, el concepto que popularizó el presidente de la Junta para defender un estilo de hacer política moderado, conciliador y alejado de la bronca y el ruido. “Se acabó la vía andaluza”, dijo, “y no hay partido España-Austria que esconda el acuerdo reaccionario que van a firmar sólo media hora antes de que se vote”.