"¿Un mal día o un punto de inflexión? O, como ya sabe que tiene presupuestos, ¿va suelto?", le inquirió el diputado de Junts, Antoni Castellà, al president Salvador Illa en el debate sobre las cuentas públicas de este jueves. Se refería a su actitud justo 24 horas antes, en el mismo escenario, en el Parlament y durante la sesión de control, cuando el jefe del Govern se saltó el guion de la sobriedad y se mostró mucho más contundente con la oposición, pero también con los socios que le han otorgado el principal triunfo de su primer mandato: las cuentas públicas de 2026. La de Castellà es, justamente, la pregunta que se hacen todos los diputados del hemiciclo, que no es otra que cómo actuará ahora que ya tiene el sustento para agotar el mandato en 2028. Y es que Illa emprende ahora la segunda fase del mandato, en pleno ecuador, dispuesto a emanciparse para impulsar aquellas políticas que tuvo que dejar en segundo plano para cumplir con las condiciones que le han asegurado los 68 votos de la mayoría.Seguir leyendo....