Continúa el Mundial de fútbol 2026 disputado en tierras estadounidenses, mexicanas y canadienses y ya se van perfilando los octavos de final, con un choque, el que enfrentará al Brasil de Vinícius Junior contra la Noruega de Erling Haaland, que promete dar más de una alegría a los aficionados al balompié.Lo que no esperábamos es que un encuentro así también sirviera para dejarnos uno de los mejores y más divertidos deepfakes que hemos visto en lo que llevamos de competición, y es que la inteligencia artificial sirve para muchas cosas; por suerte también para esto, siempre que se haga desde el respeto, el cariño y el humor, como es el caso.El responsable del montaje es el creador Kazuo, conocido en Instagram como kazuodesigns y en YouTube como AICraft-kazuo, especializado en recreaciones realizadas con inteligencia artificial que mezclan cine, televisión, deporte y todo lo que se le pase por la cabeza. En esta ocasión ha decidido convertir a Vinícius y Haaland en los inesperados protagonistas de una de las escenas más icónicas de Dos rubias de pelo en pecho.La versión alternativaEl vídeo recrea el inolvidable momento en el que Tiffany Wilson y Latrell Spencer viajan en coche mientras suena A Thousand Miles, de Vanessa Carlton. En esta versión, Vinícius sustituye a Terry Crews en el papel de Latrell, mientras que Haaland se pone en la piel de Tiffany Wilson, el personaje interpretado por Marlon Wayans, una elección que encaja sorprendentemente bien gracias a su característica melena rubia. El resultado es tan absurdo como convincente, especialmente por el trabajo realizado con las expresiones faciales y la sincronización de los movimientos, como demuestra el movimiento de cuello de Vini/Terry.Todo lo que le debe Terry a LatrellEl personaje interpretado por Terry Crews terminó convirtiéndose en uno de los grandes robaplanos de la comedia estrenada en 2004. Su apasionada interpretación de A Thousand Miles acabó convirtiéndose en un fenómeno cultural y ayudó a consolidar definitivamente la carrera del actor.De hecho, los directores ampliaron su presencia en la película al comprobar la enorme química que tenía con el resto del reparto, un éxito que le abrió poco después las puertas para coprotagonizar la popular serie Todo el mundo odia a Chris.