Dicen que el fútbol es un deporte de equipo, pero hasta ahora hemos visto sobre todo un Mundial de individualidades, muy de esta época de selfies e influencers. Dos selecciones como Alemania y Países Bajos con una tradición más que reconocible han caído a manos de advenedizos que jugaban con más entusiasmo, y un equipo con pedigrí como Brasil sufrió para ganar a Japón (y yo no apostaría ni una feijoada por su victoria final). Mientras, lo que más se repite son los goles de Mbappé, Haaland, Dembelé o Kane, y, como si fueran el Profesor X y Magneto en el cómic de la Marvel, el duelo eterno de récords entre Messi y Cristiano, ahora que ambos llevan ya seis mundiales.Seguir leyendo....