Una vértebra hallada en 1985 en la isla James Ross, en la Península Antártica, fue identificada ahora como el primer hueso de dinosaurio recolectado en la Antártida. El fósil, confundido inicialmente con el de un reptil marino, pertenecía a un titanosaurio de unos seis o siete metros que vivió hace aproximadamente 82 millones de años.