La familia Gómez-Trénor, vinculada históricamente a la banca, el guano y el negocio de Coca-Cola en España, acaba de entrar en un terreno mucho más tecnológico: los semiconductores fotónicos. Su sociedad Baladre Capital coinvertirá junto al Estado en Attypics Photonics, una nueva fábrica valenciana de chips que usan luz.