Un estudio publicado en Science analizó un bosque fósil de la Formación Jose Creek, en Nuevo México, sepultado por ceniza volcánica hace unos 74,6 millones de años. El yacimiento conserva semillas, frutos, hojas, flores y grandes troncos de angiospermas, lo que sugiere que las plantas con flores ya formaban bosques densos y estrategias de dispersión complejas mucho antes de la extinción de los dinosaurios.