En mayo pasado, Donald Trump sostuvo en la Casa Blanca que, gracias a la intervención militar de Estados Unidos que derivó en la captura de Nicolás Maduro, Venezuela se había convertido en "un país feliz" al punto de que "la gente está bailando en las calles". Para el magnate republicano era el mismo régimen tutelar de Washington el que provocaba las espontáneas coreografías de júbilo. El desastre de proporciones que ha provocado el doble terremoto, con sus pérdidas humanas y económicas, constituye por estas horas un problema político para EEUU, según The New York Times. Seguir leyendo....