Irán anunció el desarrollo de un prototipo experimental basado en neuronas humanas cultivadas en laboratorio, capaces de formar redes con aprendizaje. La tecnología pertenece al campo de la inteligencia organoide, una línea emergente que busca usar tejido neuronal vivo como sistema de procesamiento, aunque todavía está lejos de convertirse en una alternativa comercial a los chips tradicionales.