Animó años atrás Xi Jinping, presidente chino, a todas las minorías étnicas a abrazarse "tan juntas como las pepitas de una granada" y hoy ya cuenta con la ley adecuada. Se llama Ley de Unidad Étnica y Promoción del Progreso y, desde que fuera aprobada por el legislativo en marzo, ha generado la inquietud global. No sólo disuelve el mosaico cultural, pronostican sus críticos, sino que faculta la persecución más allá de las fronteras.Seguir leyendo....