Los turistas paseaban ajenos al momento histórico que vive Barcelona por los aledaños de la Sagrada Familia y el Recinte Modernista de Sant Pau. Quizás los más avispados se habrán preguntado qué demonios tiene la capital catalana que últimamente es el escenario de grandes eventos sin precedentes. Muchos otros, armados con ventiladores portátiles y chancletas, simplemente curiosean entre las vallas con señales amarillas que cortan la circulación en uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Parece el inicio de un chiste, pero se habrá llegado a plantear alguno que ¿qué tienen en común el Papa León XIV y Tadej Pogacar más allá de que ambos han puesto patas arriba la ciudad en las últimas semanas? Probablemente no, pero para quienes entienden de ciclismo, el esloveno es probablemente la figura más similar a Su Santidad que tiene el mundo de las dos ruedas. Seguir leyendo....